En la capital de Albania, Tirana, han estallado este lunes enfrentamientos violentos cuando manifestantes han lanzado cócteles molotov, fuegos artificiales y piedras contra la policía, que ha respondido con cañones de agua.
Los participantes en la protesta también han prendido fuego a contenedores de basura mientras la policía antidisturbios avanzaba por las calles. Los disturbios se producen tras meses de manifestaciones contra el Gobierno, alimentadas por la indignación ante la corrupción, las demandas de mejores condiciones en las universidades y las peticiones de dimisión del primer ministro, Edi Rama.
Rama ha acusado a los manifestantes de haber cruzado una "línea roja", y ha señalado que protestar es un derecho pero que la violencia es un delito. Las autoridades han informado de que alrededor de 300 personas han resultado heridas en los enfrentamientos, más de la mitad agentes de policía.