Soldados y policías italianos patrullan Milán mientras la ciudad se prepara para nuevas protestas este sábado, una semana después de que los enfrentamientos y los saqueos afectaran a la capital de la moda y las finanzas.
Las autoridades han desplegado 500 soldados adicionales para apoyar a las fuerzas de seguridad ya presentes, mientras que las tiendas, incluidas boutiques de lujo y grandes cadenas, han tapiado sus escaparates ante el temor a nuevos episodios de violencia.
Entre las medidas de seguridad figuran drones de vigilancia, controles en las estaciones de tren y unidades de respuesta rápida. Los responsables temen que los manifestantes puedan desplazarse a otros barrios para evitar las zonas con mayor presencia policial.