Una lenta y ruidosa columna de decenas de miles de personas ha recorrido este jueves la parte oriental del centro de Lyon, encabezada por pancartas y bengalas, mientras los sindicatos franceses celebraban su cuarta jornada de huelga nacional de este otoño para protestar por los salarios y los servicios públicos.
Las autoridades han contabilizado 30.500 manifestantes, mientras que el sindicato CGT ha estimado 55.000. Los participantes han agitado banderas sindicales y banderas palestinas a su paso por la ciudad.
La marcha ha seguido un recorrido impuesto por las autoridades locales, que habían prohibido las manifestaciones en buena parte del centro de Lyon por temor a nuevos actos de vandalismo y saqueos. Los sindicatos recurrieron estas restricciones ante la justicia, pero su recurso fue rechazado.
Las tensiones han aumentado cerca del puente Gallieni, donde la Policía ha señalado que alrededor de 500 manifestantes vestidos de negro lanzaron objetos y dispararon fuegos artificiales. Las unidades antidisturbios han utilizado gases lacrimógenos, mientras que se han registrado seis detenciones.
Las perturbaciones se han extendido por toda la ciudad, con todos los servicios de metro y funicular suspendidos.