Manila promete una lucha sin cuartel contra Abú Sayyaf tras la decapitación de un ciudadano canadiense

Filipinas promete una lucha sin cuartel contra Abú Sayyaf tras la decapitación del ciudadano canadiense John Ridsdel, que el grupo secuestró hace meses junto a varios turistas.
Su cabeza ha aparecido en la isla de Sulu tras expirar el ultimatum dado por los extremistas para recibir un rescate de 19 millones de dólares:
- “Continuaremos con determinación y sin descanso las intensas operaciones militares y policiales para neutralizar a estos elementos sin ley y desbaratar mayores amenazas para la paz y la seguridad. Utilizaremos toda la fuerza de la ley para llevarlos ante la justicia”, decía un portavoz de la policía.
Desde Canadá, donde la noticia ha provocado una gran conmoción, el primer ministro, Justin Trudeau, dejaba claro que no hay más culpable que Abú Sayyaf:
“Ha sido un asesinato a sangre fría, y la responsabilidad recae exclusivamente en el grupo terrorista que se lo llevó como rehén”.
Abu Sayyaf, que se ha declarado seguidor del Estado Islámico, opera en el sur de Filipinas desde hace décadas. En la actualidad mantiene secuestrados 19 extranjeros.