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Romeo y Julieta, en el Liceu, con aires de "Lo que el viento se llevó"

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Romeo y Julieta, en el Liceu, con aires de "Lo que el viento se llevó"

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Es la historia de amor más famosa de todos los tiempos: "Romeo y Julieta". La versión de Gounod de este drama de Shakespeare está en cartelera en el Liceu de Barcelona con el tenor estrella Saimir Pirgu y Aida Garifullina, ganadora de Operalia, como protagonistas.

Una historia de amor, inmortal, que perdura y atraviesa siglos y variaciones. La pasión de Romeo y Julieta), el drama de Shakespeare, está programada hasta el 4 de marzo en el Liceu de Barcelona. El libreto es de Charles Gounod; no en vano este año se celebra el 200 aniversario del nacimiento del compositor romántico galo.

El tenor albanés Saimir Pirgu y la soprano rusa, Aida Garifullina, galardonada en Operalia, encarnan a los protagonistas de esta tragedia amorosa. Garifulina, brillante en su papel de Julieta, dice que "todas las jóvenes quieren ser Julieta porque se ven reflejadas en esa imagen dulce, de una chica... frágil".

Destaca el aria: "Quiero vivir", que habla de ese "primer amor. Es una alegoría que muestra que lo que realmente quiere es vivir su vida de adulta, ser libre, hacer lo que quiere, divertirse."

Pirgu añade que "hay algo muy ingenuo en este aria. Es maravilloso escucharla". Las reseñas sobre su actuación en el Liceu destacan la buena química entre ambos, en este "Romeo y Julieta" cuyo telón de fondo lo constituyen: poderosos duetos, valses y coros dramáticos.

Para Stephen Lawless, encargado de la puesta en escena, "el lenguaje musical de Gounod va desde la ópera más seria, pasando por la ópera cómica y por todo tipo de canciones. La escritura de Gounod también posee - a mi juicio - una ironía y una elegancia muy francesas", asegura.

Lawless ha querido insistir con su puesta en escena en las divisiones actuales por las que atraviesa el mundo: el Brexit, la era Trump, la situación en Cataluña. "Es una música del siglo XIX. Así que tomamos la decisión de ambientarla en el diecinueve pero situándola en otro contexto: y nos decidimos por la Guerra Civil en Estados Unidos", explica.

Gounod integra dentro del drama deslumbrantes melodias, centrando la atención en los dos amantes, a quienes concede un dueto final en la escena de la tumba. Saimir Pirgu confiesa que cuando canta "esa escena me emociono bastante, es duro para mi, sobretodo cuando hablo del beso, del último beso."

Tras los cinco dramáticos actos, el amor entre los amantes triunfa, y al final fallecen juntos, en un abrazo inmortal, que rompe con la tradición de la obra maestra de Shakespeare. Garifullina dice de él que "es muy fuerte. Desgarrador. Julieta es lo suficientemente adulta para darse cuenta de que la vida no son sólo rosas, es algo que puede ser realmente difícil, duro." Para Pirgu, que recuerda que "en el original de Shakesperare, esta última escena no existe. La versión de Gounod da sin embargo a esta ópera más fuerza", concluye.

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