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'La Manada': El juicio por violación que cambió a la sociedad española

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'La Manada': El juicio por violación que cambió a la sociedad española

'La Manada': El juicio por violación que cambió a la sociedad española
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REUTERS/Vincent West
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Cinco hombres y una joven entraron en un portal en la madrugada del 7 de julio de 2016 en Pamplona, en plenas celebraciones de los Sanfermines. Lo que ocurrió allí dejó a la mujer de 18 años semidesnuda y sin teléfono móvil y a ellos les llevó a prisión preventiva acusados de violación múltiple.

En la era de los teléfonos móviles, hay pocos detalles de lo sucedido que el juez tenga que imaginar, por lo que la defensa se levanta sobre un único pilar: el supuesto consentimiento de la víctima.

La justicia decidirá el 26 de abril si hubo violencia o beneplácito, pero el juicio de 'La Manada', como se hacía llamar el grupo de amigos sevillanos, ha llevado a la sociedad española a cambiar históricamente percepciones sobre el tratamiento de los casos de violencia sexual.

"Es un asunto que nos marcará a todos los que hemos intervenido en él, porque ha habido pocos tan mediáticos como éste", dice unos de sus abogados al periódico El Mundo.

Hartazgo social

Cuando C. presentó la denuncia por violación contra Jesús Escudero Domínguez, José Ángel Prenda Martínez, Ángel Boza Florido, Alfonso Jesús Cabezuelo Entrena y Antonio Manuel Guerrero, fue la gota que colmó el vaso.

Pamplona estaba cansada de que los Sanfermines, su escaparate a nivel internacional por excelencia desde la época de Ernest Hemingway, continuaran protagonizando titulares por las agresiones sexuales a mujeres.

La difusión de imágenes de mujeres manoseadas por turbas de hombres cubiertos de vino durante el chupinazo, el acto que da inicio a las festividades, mostraban que el ambiente jovial y el alcohol otorgaba total impunidad a los ataques sexuales.

El ayuntamiento ha invertido en cámaras de alta definición y refuerzo policial, pero solo en julio de 2017, las autoridades locales recibieron 14 denuncias por agresiones sexuales en la ciudad.

Pocos días después del inicio del juicio contra 'La Manada' el pasado mes de noviembre, aparecieron cinco muñecos colgados por cuerdas de un puente de Pamplona con las caras de los cinco acusados y un cartel con la palabra 'Justizia' (en euskera).

El relato de los teléfonos móviles

Durante la presunta agresión grupal, los acusados inmortalizaron con sus teléfonos móviles la escena, unos vídeos que fueron exhibidos como prueba durante una sesión del juicio. "Sólo puedo decir que los vídeos son repugnantes", dijo el abogado de la víctima, Carlos Bacaicoa.

Esto da al caso una peculiaridad, no siempre se tienen las imágenes exactas del delito que se juzga como en este caso, por lo que la acusación ha buscado matices de la víctima que delaten consentimiento o placer, como movimientos de mano o gestos en la cara.

"Se ha superado el criterio de que la mujer tiene que resistirse como una heroína para evitar una agresión sexual", arremetió la fiscal, quien denunció que las heridas de la mujer no dejaban duda de la violencia.

La víctima bajo escrutinio

Uno de los puntos del proceso más polémicos fue la aceptación por parte del juez de un informe elaborado por un detective privado sobre la vida de la joven después de la supuesta violación múltiple.

En él, se escarbaba en sus redes sociales para demostrar la ausencia de síntomas de de tristeza o comportamientos que denotaran que había sido víctima de una violación múltiple.

La admisión como prueba de una fotografía de Instagram de la víctima mostrando una camiseta vestida por otra persona en la que se puede leer: "Hagas lo que hagas, quítate las bragas", pero no las conversaciones de WhastApp de los acusados en las que se jactaban del ataque hicieron estallar indignación social.

El clamor popular obligó a la defensa a retirar estas pruebas.

"Aquí no se está juzgando el machismo, ni el heteropatriarcado, ni absolutamente nada de eso", recriminó Agustín Martínez Becerra, abogado de tres de los acusados. "Eran los hechos que ocurrieron el 7 de julio de 2016". Justo la idea contraria que defendieron grupos feministas en la calles.

'La manada somos nosotras'

“Hermana, yo sí te creo”, se convirtió en el lema de las manifestaciones en apoyo a la víctima, que dieron origen a la versión española del movimiento 'Me Too' ('Yo también') de denuncia de los abusos sexuales contra las mujeres y de la vergüenza de las víctimas a denunciarlos públicamente.

Miles de personas se dieron cita en torno al Ministerio de Justicia en Madrid el 17 de noviembre para protestar por la vergüenza con la que se estigmatiza y silencia a las mujeres que sufren violencia sexual.

El Ministerio del Interior de España calcula que solo se denuncian un 10% de las agresiones sexuales por miedo a las consecuencias.

"Jueces machistas fuera del juzgado", "hermana, yo sí te creo" y "no es un caso aislado, es el patriarcado" fueron las consignas que todavía resuenan en las rede sociales.

Los cinco se enfrentan a un delito continuado de agresión sexual, otro contra la intimidad y un último por robo con intimidación. La Fiscalía ha solicitado para ellos 22 años y 10 meses de cárcel para cada uno.

Sea cual sea la sentencia de 'La Manada', el proceso ya ha hecho historia.