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Urnas, armas y billetes de lotería en los comicios de la Ucrania prorrusa

Urnas, armas y billetes de lotería en los comicios de la Ucrania prorrusa
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REUTERS/Alexander Ermochenko
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Armas y billetes de lotería en la polémica cita con las urnas que tenían este domingo las regiones separatistas ucranianas de Donetsk y Lugansk. Los habitantes de estos territorios prorrusos estaban llamados a participar (y a muchos se les regalaban billetes de lotería si lo hacían) en unas elecciones generales respaldadas por Moscú. Tanto Kiev como Occidente las consideran ilegítimas, una circunstancia que parece importar bien poco a los líderes interinos de estas autoproclamadas repúblicas:

"Esta elección no contradice los acuerdos de Minsk. Somos una república libre, un país libre. De acuerdo con nuestra ley, la Constitución de la República Popular de Lugansk, las elecciones deben llevarse a cabo", explicaba Leonid Pasechnik, líder interino de la autoproclamada República Popular de Lugansk.

El ministerio de Asuntos Exteriores ucraniano ha protestado enérgicamente contra Rusia por apoyar por unos comicios que violan los acuerdos de paz de Minsk, un tratado impulsado por la comunidad internacional que establece que Ucrania debe recuperar el control de la frontera con Rusia en Donetsk y Lugansk, y que se deben celebrar elecciones libres y democráticas en ambos territorios, que gozarán de un alto grado de autogobierno.

"Estas elecciones no serán reconocidas por nadie", decía el presidente Ucrania, Petró Poroshenko. "No cumplen las normas de la legislación ucraniana. Se llevan a cabo a punta de pistola con ametralladoras rusas en el territorio ocupado. Son categóricamente inapropiadas. No se han creado las condiciones de seguridad", sentenciaba.

Las regiones prorrusas ucranianas de Donetsk y Luganks se alzaron contra Kiev en 2014, un mes después de que Rusia se anexionara Crimea. Desde entonces, estos territorios gozan de una independencia de facto gracias al apoyo económico, militar y logístico de Moscú.