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Aquarius: el barco que puso en cuestión la política y los valores europeos

Aquarius: el barco que puso en cuestión la política y los valores europeos
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Fue la tormenta perfecta de Europa, una cuestión polémica, con desprotegidos y explotados, en un contexto político fracturado.

En junio, el Aquarius dejó al descubierto las tensiones no resueltas en el corazón de la política de refugiados de Europa. Euronews estaba a bordo del barco de rescate cuando el nuevo gobierno de Italia decidió cerrar sus puertos a los 630 refugiados y migrantes rescatados en el Mar Mediterráneo. Malta también se negó a dejar que los migrantes desembarcaran en sus puertos. De esta manera el Aquarius y Europa - quedaron atrapados

“Todavía tenemos que saber cuál de los puertos se elegirá para la entrega. Hay más de 600 personas a bordo. Ellos están cansados. Quieren ponerse a salvo. Hay mucha tensión. No están seguros de lo que les va a pasar”, señalaba la enviada de Euronews Anelise Borges.

Durante 10 días en el mar, aquellos que estaban a bordo del Aquarius se convirtieron en la cara visible de una de las crisis más grandes de Europa. Una crisis de conciencia.

"Esta es mi casa. Todo esto está sucediendo en mi patio trasero. Duele ver que siempre hay personas que se aprovechan de otras personas. Nos olvidamos de la humanidad. Pensamos en el dinero, en cosas inútiles. No pensamos en la vida, señalaba Anthony “Panda” Luca-Tesse, miembro de SAR.

Salvar vidas fue precisamente lo que Médicos sin Fronteras y SOS Mediterrannee, las dos ONGs al frente del Aquarius, aseguraron que estaban tratando de hacer.

"Nuestra intención es poder volver a buscar y rescatar personas en la costa de Libia lo antes posible", apuntaba Nicola Stalla, coordinador del servicio de rescate.

Pero no iba a ser así. Desde entonces, las ONG han tenido que poner fin a las operaciones debido a lo que describieron como presión política.

“Mi enfado se dirige a los gobiernos, que dicen mucho, pero no hacen nada. Son el reflejo de una sociedad completamente esquizofrénica que no aplica el principio humano que invariablemente tiene en su núcleo”, señalaba Jérémie Demange, otro de los miembros del Aquarius.

Para los rescatados en el mar, el Aquarius representó una segunda oportunidad. Para aquellos que se ofrecieron como voluntarios para salvar vidas, fue una obligación moral.

Según la Organización Internacional de Migración, más de 2.000 personas han muerto o han desaparecido al intentar cruzar la zona marítima entre Libia e Italia este año. Y es probable que esas cifras aumenten aún más, ahora que la ruta más mortal del mundo para migrantes y refugiados no se ha supervisado.