La Embajada de Estados Unidos en Madrid emitió una alerta ante la convocación de concentraciones este sábado en más de 150 puntos del territorio español. El Gobierno de Pedro Sánchez ha sido uno de los más críticos con la Administración Trump por su campaña contra el régimen de Teherán.
El Gobierno de Estados Unidos, a través de su Embajada en Madrid, alertó este viernes a sus ciudadanos de la convocatoria el sábado de más de 150 concentraciones en contra de la guerra contra Irán por toda España. "Incluso manifestaciones que pretenden ser pacíficas pueden acabar en confrontaciones o volverse violentas", advirtió la misión diplomática a través de un mensaje en redes sociales.
En el aviso difundido a través de sus redes sociales, la Embajada indicó que tiene conocimiento de protestas previstas para el 14 de marzo y advirtió de que podrían producirse también concentraciones espontáneas en los próximos días.
Entre las recomendaciones a sus ciudadanos, la Embajada aconseja evitar aglomeraciones y lugares donde se celebren manifestaciones, mantenerse informados para seguir la evolución de los acontecimientos y permanecer atentos al entorno. "Evite manifestaciones y multitudes. Consulte los medios locales para obtener noticias de última hora. Esté preparado para modificar sus planes. Manténgase alerta a su entorno y a posibles amenazas.", añade el aviso.
Las movilizaciones han sido convocadas por la plataforma PararLaGuerra, que ha llamado a concentrarse este sábado al mediodía en más de 150 municipios españoles bajo el lema "Hay que parar la guerra en Oriente Medio. No olvidar Gaza". La convocatoria cuenta con el respaldo de más de un centenar de organizaciones y personalidades del ámbito cultural.
Las protestas se producen en un contexto de creciente tensión internacional tras la ofensiva militar lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán a finales de febrero, que desencadenó una escalada regional.
El Gobierno español ha mantenido una posición crítica frente a la operación militar. El presidente Pedro Sánchez reiteró recientemente que la postura de su Ejecutivo es clara: "no a la guerra", en defensa del derecho internacional y de una solución diplomática al conflicto. Por su parte, su homólogo estadounidense, ha calificado a España de aliado "terrible" y ha asegurado que La Moncloa "se está portando muy mal".