MILEX 26 constituye uno de los principales ejercicios de defensa impulsados por la Unión Europea y forma parte de los esfuerzos comunitarios para reforzar la interoperabilidad entre los ejércitos de los Estados miembros y desarrollar una cultura estratégica común.
España acoge este mes en el Centro de Adiestramiento San Gregorio, en Zaragoza, el ejercicio militar MILEX 26, unas maniobras organizadas por la Unión Europea para evaluar la capacidad de respuesta de su Fuerza de Despliegue Rápido ante escenarios de crisis internacionales. En el ejercicio participan alrededor de 2.500 militares de 13 países miembros, de los que más de 1.600 son españoles.
El objetivo de estas maniobras es comprobar el funcionamiento de la Capacidad de Despliegue Rápido (RDC, por sus siglas en inglés), una iniciativa impulsada por la UE para reforzar su capacidad de actuación ante crisis y mejorar la coordinación entre los ejércitos europeos.
El despliegue ya está en marcha y culminará el próximo 18 de junio con una demostración táctica con fuego real ante autoridades civiles y militares, en la que las fuerzas participantes responderán a un escenario de crisis ficticio. El ejercicio está diseñado para poner a prueba la coordinación militar europea en los niveles estratégico, operativo y táctico.
La dirección estratégica corre a cargo de la Capacidad Militar de Planificación y Ejecución de la Unión Europea (MPCC), con sede en Bruselas. A nivel operativo participa el Eurocuerpo, desplegado en Zaragoza como cuartel general de la fuerza, mientras que sobre el terreno actúa el Grupo de Combate de la UE (EUBG26), liderado por España.
La unidad base de este grupo de combate es la Brigada Canarias XVI, perteneciente al Mando de Canarias, que aporta buena parte de los efectivos desplegados.
Helicópteros, drones, carros de combate y guerra electrónica
La Agrupación Táctica participante está articulada en torno al Regimiento de Infantería Soria nº9 e incorpora también una compañía del Ejército portugués, además de unidades de artillería, ingenieros, defensa nuclear, biológica y química, vehículos aéreos no tripulados, Policía militar, equipos cinológicos y unidades de transmisiones.
Las maniobras cuentan además con capacidades específicas de apoyo sanitario, protección de fuerzas, helicópteros de transporte, inteligencia y reconocimiento, operaciones de información y guerra electrónica. Entre los medios desplegados destacan carros de combate Leopard 2A4, vehículos de combate Pizarro, drones de reconocimiento y helicópteros Super Puma y AB-212 procedentes de Canarias.
También participan unidades de la Guardia Civil especializadas en investigación, control fronterizo e intervención. Uno de los aspectos más complejos del ejercicio está siendo el traslado de tropas y material desde Canarias hasta la península. El despliegue se desarrolla en cinco fases y moviliza personal, vehículos y equipamiento militar por vía marítima y aérea.
La operación permitirá evaluar no solo la capacidad de combate de las unidades participantes, sino también la rapidez con la que la Unión Europea puede movilizar y proyectar fuerzas en un escenario de crisis.