El delegado del Gobierno en la Ciudad Autónoma admite las dificultades para monitorizar cuántos migrantes permenecen en el enclave afroeuropeo, así como la saturación de los recursos para atenderles. Una asociación de derechos humanos habla de decenas de desaparecidos y dobla las cifras de muertos.
El delegado del Gobierno en la Ciudad Autónoma, Miguel Ángel Pérez, ha cifrado los últimos datos de muertes por el cruce masivo en Ceuta en unas 72 personas, un crecimiento de cinco personas con respecto al balance anterior que podría ser superior.
La Asociación Marroquí de Derechos Humanos ha asegurado en un comunicado que la cifra de muertes podría alcanzar, en cambio, las 130 personas y habla de "decenas de desaparecidos y numerosos heridos", mientras el reino alauita solamente admite 11 muertos en su propio territorio. Varias familias marroquíes han denunciado desaparicionesen medios de comunicación y redes sociales para tratar de localizar a sus seres queridos.
Pérez ha sostenido la tesis gubernamental de que Moncloa y los servicios de Inteligencia no disponían de información acerca de la entrada masiva que se produjo finalmente entre el jueves y el viernes de la semana pasada, cuando más de 50.000 personas (o 73.500, atendiendo a fuentes policiales) cruzaron la frontera a nado hasta llegar a la playa ceutí de El Tarajal pero tras más de dos semanas de entradas constantes, con casi 200 personas por día accediendo a territorio ceutí.
También persisten las dudas sobre cuántos de estos inmigrantes permanecen en el municipio. Fatima Hossain, del movimiento localista de izquierdas MDYC, se mostró crítica por redes este viernes con el ministro de Exteriores, cuando José Manuel Albares aseguró que "la práctica totalidad" de los inmigrantes había regresado.
El presidente de Ceuta, Juan Vivas, ha ofrecido una cifra aproximada de 5.000 personas restantes en una entrevista con 'El País' -menos de un 10% del total- donde se ha mostrado mucho más crítico con Marruecos que el Gobierno central.
"La frontera no puede estar sometida a esa duda permanente de cuándo Marruecos, otro día que le apetezca, va a abrir las puertas". Varios testimonios de inmigrantes recogidos por medios aseguran que los guardas fronterizos marroquíes les alentaron a seguir en su tentativa de alcanzar Ceuta, mientras Rabat culpa a las mafias, las redes sociales y a la desinformación provocada por la revisión del Tribunal Supremo español sobre su Ley de Extranjería.
Nuevas barreras de contención marítimas
El fin de semana ha sido complejo para la ciudad, con varios representantes de la extrema derecha política y mediática española atracando en la Ciudad Autónoma, como el activista Vito Quiles o el eurodiputado Alvise Pérez, generando disturbios durante los actos callejeros donde convocaron a sus partidarios.
Con cuatro causas abiertas en el Supremo y dos peticiones para la retirada de su inmunidad, este último fue escoltado por la Policía después de que se generase una contramanifestación de personas contrarias a su presencia en Ceuta. El líder de Vox, Santiago Abascal, pidió "militarizar permanentemente la frontera". Por el momento, el Gobierno ha optado por instalar nuevas barreras marítimas en El Tarajal, de entre 30 y 70 centímetros de altura en superficie y hasta un metro de profundidas bajo el agua.