Gonzalo Sanz aportará a la juez de la Audiencia Nacional documentación que no fue desclasificada por el Gobierno y declara, como testigo, que Guardia Civil y CNI conocían perfectamente los avisos provinientes de la ciudad autónoma.
Hasta 19 mensajes y una conversación telefónica. Es el balance de ausencias, de acuerdo con el testimonio judicial de Gonzalo Sanz, exjefe de Gabinete del delegado del Gobierno de Ceuta, en los documentos desclasificados de Inteligencia por parte del Gobierno central para dar fuerza a su versión sobre los hechos acontecidos en Ceuta.
Una nota urgente del Centro Nacional de Inteligencia desclasificada el 9 de septiembre y fechada a 29 de julio -un día antes de la entrada a nado del grueso de inmigrantes provinientes de Marruecos- confirmó que el organismo tuvo conocimiento, como mínimo 24 horas antes, de la posibilidad de un cruce con motivo de la Fiesta del Trono marroquí. El comunicado desclasificado por Moncloa alertaba a los servicios de inteligencia marroquíes de esta posibilidad.
El testimonio de Sanz se produce ante la juez de la Audiencia Nacional que investiga los acontecimientos en el exclave norafricano. El exjefe de gabinete ha defendido, en calidad de testigo, que informó del aviso que había recibido del CNI al entonces delegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez Triano.
El segundo al mando en el enlace ceutí con el Ejecutivo central asegura así mismo que actuaba de enlace con el CNI y la Guardia Civil, cuyos miembros aparecen intercambiando mensajes en muchos de los documentos que ya son públicos, y que estos sabían perfectamente que la situación era "extraordinaria".
Sanz ha accedido al volcado del contenido de su teléfono móvil aunque, para incorporarlosa la causa judicial, la magistrada María Tardón deberá pedir su desclasificación al Gobierno.