El delegado del Gobierno en la ciudad autónoma admite las dificultades para determinar cuántos inmigrantes permanecen en el enclave y reconoce la saturación de los recursos de acogida. Una asociación de derechos humanos eleva el balance de fallecidos a casi el doble del oficial.
El Gobierno de Ceuta ha cifrado los últimos datos de muertes por el cruce masivo en 88 personas; 16 más con respecto al balance anterior ofrecido por la delegación del Gobierno. La mayoría han sido trasladados a las dependencias del antiguo Hospital Militar, a unos dos kilómetros de la Playa del Tarajal que intentaron alcanzar a nado.
No obstante, estas cifras podrían aumentar en los próximos días. La Asociación Marroquí de Derechos Humanos ha asegurado en un comunicado que los fallecimientos podrían alcanzar las 130 personas y hace referencia a la existencia de "decenas de desaparecidos y numerosos heridos", mientras el reino alauita solamente admite la aparición de 11 cadáveres en su territorio. Varias familias marroquíes han denunciado desapariciones en medios y redes sociales para tratar de localizar a sus seres queridos.
El delegado gubernamental en la ciudad, Miguel Ángel Pérez, ha sostenido la tesis gubernamental de que Moncloa y los servicios de Inteligencia no disponían de información acerca de la entrada masiva que se produjo finalmente entre el jueves y el viernes de la semana pasada, cuando decenas de miles de personas cruzaron la frontera a nado hasta llegar a El Tarajal tras más de dos semanas de entradas constantes, con unas 200 personas por día accediendo a territorio ceutí.
También persisten las dudas sobre cuántos de estos inmigrantes permanecen en el municipio. Fátima Hossain, del movimiento localista de izquierdas MDYC, replicó este viernes al ministro de Exteriores por redes, cuando José Manuel Albares aseguró que "la práctica totalidad" de los inmigrantes había regresado.El presidente de Ceuta, Juan Vivas, ha ofrecido una cifra aproximada de 5.000 personas restantes en una entrevista con 'El País', lo que supone menos de un 10% del total, donde se ha mostrado mucho más crítico con Marruecos que el Gobierno central.
"La frontera no puede estar sometida a esa duda permanente de cuándo Marruecos, otro día que le apetezca, va a abrir las puertas", ha denunciado. Varios testimonios de inmigrantes recogidos por medios aseguran que los guardas fronterizos marroquíes les alentaron a seguir en su tentativa de alcanzar Ceuta, mientras Rabat culpa a las mafias, las redes sociales y a la desinformación provocada por la revisión del Tribunal Supremo español sobre su Ley de Extranjería.
La Audiencia Nacional investiga posibles delitos
La magistrada María Tardón, de la Audiencia Nacional, ha atendido una petición de la formación Iustitia Europa, acusación popular en casos como los que atañen a la pareja o al hermano del presidente del Gobierno, la cual se ha querellado al considerar que podría existir "una acción concertada o dirigida por alguna organización o grupo criminal".
La AN ha abierto diligencias previas y le solicita un informe a la Comisaría General de Extranjería y Fronteras, dependiente de la Policía, para comprobar si dispone de las competencias pertinentes para investigar posibles delitos como los de organización criminal, tráfico de personas o delitos contra la seguridad del Estado.
Nuevas barreras de contención marítimas
El fin de semana ha sido complejo para la ciudad, con varios representantes de la extrema derecha política y mediática española atracando en la ciudad autónoma, como el activista Vito Quiles o el eurodiputado Alvise Pérez, generando disturbios durante los actos callejeros donde convocaron a sus partidarios.
Con cuatro causas abiertas en el Supremo y dos peticiones para la retirada de su inmunidad, este último fue escoltado por la Policía después de que se generase una contramanifestación de personas contrarias a su presencia en Ceuta. El líder de Vox, Santiago Abascal, pidió "militarizar permanentemente la frontera". Por el momento, el Gobierno ha optado por instalar nuevas barreras marítimas en El Tarajal, de entre 30 y 70 centímetros de altura en superficie y hasta un metro de profundidad bajo el agua.