El ejercicio Strong Impact 2026 se está llevando a cabo en Portugal, en el Campo Militar de Santa Margarida. El Ejército ha colaborado con la empresa UAVision para modernizar su armamento y vuelve a probar los llamados drones suicidas.
El Ejército portugués está probando los llamados drones de ataque en un ejercicio de la OTAN para modernizar e innovar su armamento, al igual que ocurre con otras fuerzas armadas de la Alianza Atlántica. Strong Impact 2026 se está desarrollando durante los últimos días en el Campo Militar de Santa Margarida, en Constância, y finaliza este miércoles.
En este ejercicio para probar los también llamados drones suicidas se han utilizado municiones de merodeo desarrolladas a través del proyecto Robótica y Sistemas Autónomos de la Ley de Programación Militar, una colaboración entre el Ejército de Tierra y la empresa portuguesa UAVision.
Las municiones de merodeo son vehículos aéreos no tripulados que planean sobre una zona determinada mientras buscan un objetivo al que atacar, explicó a 'Euronews' el teniente coronel Hélder Parcelas, portavoz del Ejército.
Drones más precisos que reducen el riesgo de daños colaterales
A diferencia de los misiles tradicionales, al no dispararse para alcanzar un objetivo definido, permiten al operador observar la situación en directo y elegir el blanco en el momento oportuno. Con estas municiones, el ataque es mucho más preciso, lo que reduce considerablemente el riesgo de daños colaterales.
"Esta capacidad se distingue por su lógica de búsqueda y ataque, para actuar con precisión. Sus principales ventajas incluyen la autonomía de vuelo, la flexibilidad de uso, la posibilidad de abortar o redirigir el ataque en función de la evolución de la situación táctica y la capacidad de alcanzar objetivos de alto valor con un impacto colateral reducido", dijo el Ejército en un comunicado enviado a 'Euronews'.
No es la primera vez que el Ejército realiza este tipo de pruebas, ya que el sistema ya fue utilizado en la edición 2025 de estas maniobras. El objetivo de este sistema, así como del ejercicio, es "desarrollar la capacidad operativa de las Unidades de Artillería de Campaña y de Artillería Antiaérea del Ejército portugués, integrando también fuerzas de países aliados de la Alianza Atlántica", añade el portavoz del Ejército. El objetivo es fabricar en Portugal armas con mayor alcance y capacidad de carga.
El año pasado se realizaron pruebas de vuelo del dron Elanus en el Campo Militar de Santa Margarida. Este aparato destaca por su alcance de 50 kilómetros, autonomía de vuelo de 30 minutos y capacidad de carga útil de 3 kg.
En el ejercicio operativo Strong Impact 2026, que comenzó el 16 de marzo y finaliza este miércoles, han participado 417 militares de varios países de la OTAN, concretamente 320 del Ejército portugués, 91 del Ejército español, cuatro del Ejército francés y dos observadores del Ejército rumano. El último día del ejercicio estará marcado por la presentación pública de la munición Cursor, declaró a 'Euronews' el portavoz del Ejército.
Portugal es uno de los 12 miembros fundadores de la OTAN y, en las últimas décadas, ha participado activamente en misiones internacionales, reafirmando su compromiso con la Alianza Atlántica.