Como cada cuatro años, los amantes del deporte rey se disponen a sentarse frente al sillón a disfrutar del Mundial, que este año se celebra en Estados Unidos, México y Canadá. Un torneo que, sin embargo, no siempre pasa a la historia por sus gestas deportivas. Repasamos sus momentos más recordados.
Cada cuatro años, la FIFA brinda un espectáculo llamado a acaparar las portadas de los principales diarios, tanto deportivos como generalistas, gracias principalmente a los éxitos deportivos de las selecciones que acuden a la cita del Mundial de Fútbol. Sin embargo, casi de manera inexorable, muchas veces el protagonismo se lo llevan instantes o gestas que van mucho más allá de lo deportivo y que, en ocasiones, han llegado a eclipsar el torneo en sí mismo.
En este reportaje repasamos diez momentos que, al margen de su valor deportivo, han marcado la historia de los Mundiales y han grabado un recuerdo indeleble en la retina de los millones de aficionados al fútbol que, cada fin de semana, se sientan frente al televisor para disfrutar del que muchos consideran el deporte rey.
1. Francia '38 - El éxito de los 'camisas negras' de Mussolini
Corría el año 1938, apenas un año antes del comienzo de la Segunda Guerra Mundial, cuando Francia organizó la tercera Copa del Mundo celebrada hasta la fecha. En un clima marcado por las tensiones geopolíticas en el Viejo Continente. Italia partía como una de las grandes favoritas, tras haberse alzado ya con el título apenas cuatro años antes, en 1934, cuando los transalpinos organizaron el torneo.
En esta ocasión, la selección italiana viajó a Francia como representante de un régimen fascista cada vez más impopular en Europa, en plena oleada de protestas contra Benito Mussolini y su intervención en la Guerra Civil española. El seleccionador Vittorio Pozzo impuso una disciplina cuasi militar y asumió el uso del fútbol como herramienta de propaganda del régimen.
La tensión estalló en el debut ante Noruega y se intensificó en el cruce contra Francia, cuando Italia jugó de negro y realizó el saludo fascista, un gesto que provocó un ensordecedor abucheo desde las gradas y simbolizó la politización extrema del torneo.
Pese a la presión ambiental, los italianos avanzaron con solvencia y derrotaron a Hungría por 4-2 en la final, logrando así su segundo título consecutivo. El triunfo fue celebrado por el régimen como un motivo de orgullo nacional y sirvió para reforzar el relato fascista, aunque quedaría marcado como uno de los episodios más controvertidos y politizados en la historia de los Mundiales.
2. Uruguay '50 - Brasil, humillada en el 'Maracanazo'
El Mundial de fútbol de 1950 dejó uno de los episodios más impactantes de la historia del deporte: la inesperada victoria de Uruguay ante Brasil en el abarrotado Maracaná. Oficialmente, asistieron al partido unas 170.000 personas, pero se calcula que la cifra real rondó las 200.000.
En principio, el ambiente en Río de Janeiro era de fiesta, puesto que, en base a la normativa del torneo vigente por aquel entonces, la 'Canarinha' solo necesitaba empatar para alzarse con la copa: canciones que festejaban el título, titulares triunfalistas y un público convencido de la victoria local. Brasil se adelantó en la segunda parte, pero Uruguay reaccionó con carácter. Juan Alberto Schiaffino igualó el marcador y, a once minutos del final, Alcides Ghiggia silenció el estadio con el 1-2 definitivo.
El impacto fue devastador. El estadio quedó enmudecido, los jugadores brasileños abandonaron el campo abatidos y el país entero entró en estado de shock. El llamado 'Maracanazo' trascendió lo deportivo y se convirtió en una herida histórica para Brasil y en la mayor hazaña del fútbol uruguayo, un partido que cambió para siempre la narrativa de los Mundiales.
3. España '82 - Ni 'Mágico' González evita la humillación de El Salvador
La Copa Mundial de la FIFA 1982 dejó una de sus páginas más duras con la histórica goleada de Hungría a El Salvador por 10-1, la mayor derrota registrada en un Mundial. El partido, disputado en Elche, expuso una arriesgada apuesta táctica salvadoreña en un contexto marcado por la guerra civil, la precariedad logística y la mala gestión federativa.
Pese al vendaval húngaro, El Salvador dejó un momento simbólico cuando Luis Ramírez marcó el primer gol mundialista de su país, celebrado como un acto de dignidad más que de euforia. El público, lejos de burlarse, conectó con un equipo que siguió atacando incluso en la adversidad.
Entre el caos brilló Jorge Alberto González Barillas, más conocido como 'Mágico' González, el único profesional del equipo, cuyo talento y desborde despertaron la admiración del torneo. Para El Salvador, aquel Mundial, que amenazaba con convertirse en un capítulo para olvidar, terminó reivindicando a una generación que quiso mostrar al mundo otra cara de un país devastado por la violencia.
4. México '86 - La 'mano de Dios' que abrió las puertas de la final
El partido de cuartos de final del Mundial de México 1986, entre Argentina e Inglaterra, quedó en los anales por uno de los episodios más controvertidos y memorables del fútbol: la llamada 'mano de Dios' de Diego Armando Maradona con la que los sudamericanos se pusieron por delante en el marcador. Pero el duelo fue mucho más que ese único gesto.
El encuentro, marcado por un contexto de máxima tensión deportiva y política, debido especialmente a la guerra de las Malvinas, llegó sin goles al descanso tras una primera parte espesa y muy física, con Maradona sometido a constantes faltas. Nada más comenzar la segunda mitad, el '10' adelantó a su equipo con un gol marcado con la mano izquierda que el árbitro validó pese a las acaloradas protestas de los jugadores ingleses.
Seis minutos después, Maradona firmó su obra maestra definitiva: una carrera desde el centro del campo dejando atrás a medio equipo rival antes de batir al portero, un gol considerado uno de los mejores de la historia de los Mundiales. Inglaterra recortó distancias al final, pero no logró empatar. Argentina avanzó así hacía la final, en la que acabaría imponiéndose a Alemania. Pero fue el partido contra Inglaterra el que pasó a la historia, como un símbolo de picardía, talento y polémica eterna.
5. Estados Unidos '94 - El fallo que le costó la vida Andrés Escobar
El autogol de Andrés Escobar en el Mundial de Estados Unidos 1994 se convirtió en uno de los episodios más trágicos de la historia del fútbol. Capitán de una Colombia considerada aspirante al título, el zaguero marcó en propia puerta en la derrota ante Estados Unidos, un resultado que precipitó la eliminación de su selección en la fase de grupos.
Días después de regresar a Medellín, el futbolista fue asesinado a tiros a la salida de un bar. Tenía 27 años. El crimen conmocionó al mundo y simbolizó la violencia que asolaba Colombia en los años noventa, marcada por el narcotráfico, las apuestas ilegales y la presión criminal sobre el fútbol. Aunque durante años se habló de una venganza por pérdidas en apuestas, el caso reflejó un contexto social mucho más amplio, donde el deporte estaba profundamente contaminado por el miedo y la intimidación.
Escobar, conocido como 'el caballero del fútbol', defendía el deporte como una vía de convivencia y valores. Su muerte le convirtió en un símbolo de una generación atrapada entre el talento deportivo y una violencia desbordada, y en el recordatorio de que, como resumió su entonces seleccionador, Pancho Maturana, no fue el fútbol quien lo mató, sino "la sociedad".
6. Francia '98 - El cabezazo de 'monsieur' Zidane
La final del Mundial de Alemania 2006 quedó marcada por una de las escenas más desconcertantes del fútbol. Zinedine Zidane, capitán de Francia y en su último partido como profesional, pasó de rozar la eternidad a firmar una despedida abrupta con un cabezazo a Marco Materazzi.
Zidane había llevado a Francia hasta la final con actuaciones decisivas en las rondas previas y abrió el marcador en Berlín con un penalti a lo Panenka. En la prórroga, tras un intercambio verbal con el defensa italiano, perdió el control y acabó siendo expulsado, dejando a su equipo con diez jugadores en los minutos decisivos.
Sin su líder en el campo, Francia cayó en la tanda de penaltis ante Italia. La imagen de Zidane caminando solo hacia el vestuario, pasando junto al trofeo del Mundial de 2006, se convirtió en símbolo de una noche de gloria frustrada. Un final tan brillante como humano para una de las mayores leyendas del fútbol.
7. Sudáfrica '10 - El golazo de Iniesta 'de mi vida'
España conquistó el Mundial de Sudáfrica 2010 con un fútbol reconocible y una final que quedó marcada para siempre por un instante decisivo. Tras llegar como favorita después de ganar la Eurocopa de 2008, la selección de Vicente del Bosque inició el torneo con una derrota inesperada ante Suiza que reavivó viejos temores. Lejos de descomponerse, el equipo se rehízo partido a partido, afianzó el control del balón, se entregó a su tiki-taka y avanzó con victorias ajustadas hasta alcanzar la final.
El duelo ante Holanda en Johannesburgo fue tenso, físico y cerrado, con pocas concesiones al talento. Cuando el partido se encaminaba a los penaltis, en el minuto 116 de la prórroga, llegó la jugada que definió el campeonato: pase de Cesc Fàbregas, control de Andrés Iniesta y disparo cruzado que superó a Marteen Stekelenburg. El 0-1 desató la euforia y otorgó a España su primera Copa del Mundo.
Aquel gol simbolizó la culminación de un estilo basado en la paciencia, la posesión y la fe, y convirtió a esa selección en una referencia histórica del fútbol mundial, cuyo estatus habría de verse refrendado apenas dos años después, cuando se alzó con la tercera Eurocopa de su historia, la segunda de manera consecutiva.
8. Brasil '14 - Paliza histórica a la Pentacampeona en su casa
El 8 de julio de 2014, el Mundial de Brasil vivió una de sus noches más impactantes. En la semifinal disputada en Belo Horizonte, Alemania desnudó todas las debilidades del anfitrión con un 7-1 que quedó grabado como una de las mayores humillaciones en la historia del torneo.
El partido se rompió en apenas minutos. Tras el primer gol alemán, el equipo de Joachim Löw encadenó cuatro tantos más entre el minuto 23 y el 29, con Miroslav Klose convirtiéndose en el máximo goleador histórico de los Mundiales y Toni Kroos firmando un doblete fulminante. Brasil, superado física y mentalmente, asistía impotente al derrumbe ante su afición.
En la segunda parte llegaron dos goles más de André Schürrle, mientras que Oscar maquilló el marcador en el tramo final. Fue la primera derrota de Brasil en una semifinal mundialista en 76 años y la más dura en casa en casi un siglo. El llamado 'Mineirazo' pasó a simbolizar un trauma colectivo y una de las páginas más oscuras del fútbol brasileño.
9. Rusia '18 - El VAR entra en escena
El Mundial de Rusia 2018 será recordado, entre otras cosas, como el primer gran torneo de selecciones en el que el VAR tuvo un papel protagonista. El videoarbitraje irrumpió con fuerza desde la fase de grupos, generando debate y controversia, pero también una sensación generalizada de mayor justicia en las decisiones arbitrales.
Su influencia fue clave en el desarrollo del campeonato y llegó hasta la final, donde el árbitro señaló un penalti tras consultar el VAR. Según la FIFA, el sistema elevó el porcentaje de acierto arbitral hasta el 99,2%, tras ser utilizado en más de 400 acciones. El organismo aseguraría más tarde que el videoarbitraje puso fin a los goles en fuera de juego y corrigió decisiones en 16 ocasiones.
El impacto del VAR también se reflejó en el juego: nunca se pitaron tantos penaltis ni se marcaron tantos goles a balón parado. Con polémicas, emociones y sorpresas, el Mundial de Rusia 2018 se despidió dejando una organización muy bien valorada, estadios llenos, un ambiente festivo durante un mes y una selección anfitriona que superó todas las expectativas al alcanzar los cuartos de final.
10. Qatar '22 - Messi se proclama campeón del mundo... por fin
Argentina conquistó su tercer Mundial en Qatar 2022 tras imponerse a Francia en una emocionante final decidida en los penaltis, tras acabar 3-3 el tiempo reglamentario. El encuentro, vibrante de principio a fin, tuvo como grandes protagonistas a Lionel Messi y Kylian Mbappé, en un duelo generacional inolvidable.
Argentina dominó gran parte del partido y se adelantó con un gol de Messi de penalti y otro de Ángel Di María antes del descanso. Francia, desaparecida durante muchos minutos, reaccionó de forma fulminante en el tramo final: Mbappé recortó distancias desde los once metros y, en apenas un minuto, firmó el empate con un disparo espectacular.
En la prórroga, Messi volvió a marcar para poner el 3-2, pero Mbappé completó su hat-trick de penalti para forzar la tanda. Desde los once metros, Emiliano Martínez fue decisivo y Argentina acabó levantando la Copa del Mundo. Un triunfo que coronó a Messi con el único gran título que le faltaba y por el que durante años se le había venido criticando.