El presidente ucraniano ha nombrado a uno de los principales negociadores del acuerdo de paz de Kiev nuevo jefe del Servicio de Inteligencia Exterior, pero la crisis política desatada por la destitución de Mijailo Fédorov continúa.
Rustem Umerov, antiguo secretario del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa de Ucrania, ha sido nombrado jefe del Servicio de Inteligencia Exterior de Ucrania el 3 de agosto.
Umerov también ha sido una figura clave en el equipo negociador de Kiev en el proceso de paz impulsado por Estados Unidos y continuará desempeñando esa labor, según Volodímir Zelenski. El presidente ucraniano explicó además que Umerov seguirá coordinando la iniciativa Drone Deal con socios extranjeros, entre ellos en Oriente Medio.
"Tiene una mayor capacidad para abordar estos asuntos de forma simultánea, la diplomacia, la Defensa y el proceso de negociación con Estados Unidos y otros socios", afirmó Zelenski durante un acto con diplomáticos celebrado el lunes. El exministro del Interior Ihor Klymenko sustituirá a Umerov como secretario del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa.
Los nombramientos se enmarcan en la remodelación del Gobierno en tiempos de guerra emprendida por Zelenski en julio, que ha desencadenado una crisis política y militar autoinfligida.
Las protestas a favor de Fedorov continúan en Kiev
El Servicio de Inteligencia Exterior de Ucrania lleva sin jefe permanente desde el invierno, una situación que ha suscitado mucha menos atención que la crisis en otra institución clave, el Ministerio de Defensa, que ya suma más de dos semanas sin un ministro titular.
Los ucranianos siguen reclamando que Zelenski restituya al exministro de Defensa Mijailo Fédorov, después de que su destitución desatara protestas en las calles de todo el país. El 31 de julio, Kiev fue escenario de la que, según los organizadores, fue "la mayor protesta desde la Revolución de la Dignidad" de 2014.
El pulso interno en Ucrania aumenta por la reforma militar
El veterano de guerra ucraniano Dmytro Koziatynskyi, uno de los líderes públicos del movimiento de protesta, pidió a Zelenski que "dé a Mijailo (Fédorov) un año para llevar a cabo las reformas y después tome decisiones en función de los resultados".
Koziatynskyi dijo que incluso "durante la alarma aérea en Kiev, los manifestantes se negaron a dispersarse y corearon: 'Nos mantenemos firmes y seguiremos así'". "La frustración y la ira están creciendo en la sociedad y, por ahora, es totalmente incierto cómo un Estado tan desorientado afrontará el duro invierno que se ha anunciado".
"Tiene que poner fin a las protestas devolviendo a Fédorov al Ministerio de Defensa", dijo, al instar a Zelenski a cumplir la última de las demandas originales de los manifestantes.
Antes, el presidente ucraniano ya había destituido a Oleksandr Syrskyi como comandante en jefe y lo había sustituido por Mijailo Drapatyi, un mando ampliamente respetado. Pero, mientras los manifestantes prometen seguir saliendo a la calle, Zelenski no ha dado ninguna señal de que tenga intención de devolver a Fédorov al cargo.