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El virtuosismo de Hélène Grimaud encandila Los Ángeles

El virtuosismo de Hélène Grimaud encandila Los Ángeles
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Completamente inmersa en la riqueza y variedad de timbres de Maurice Ravel, la cautivadora pianista francesa Hélène Grimaud ha revivido en los Ángeles el concierto para piano en Sol mayor del icónico compositor francés. Lo hace junto a la Orquesta Filarmónica de Los Ángeles en el Walt Disney Concert Hall. El maestro Lionel Bringuier guía al conjunto con pasión.

“Es una obra maravillosa, llena de vitalidad, te inunda de entusiasmo", cuenta Grimaud. "Posee una fuerza cinética increíble. Ravel iba en tren cuando tuvo la inspiración de componer el primer movimiento. Hay una cierta naturaleza mecánica, pero es como una máquina con alma".

"Hay una cierta naturaleza mecánica, pero es como una máquina con alma"
Hélène Grimaud

Ravel compuso el concierto tras un intenso viaje musical alrededor de los Estados Unidos a finales de los años 20 que le marcó profundamente. El director de orquesta Lionel Bringuier conoce bien su historia. "Este viaje fue un gran éxito para él, donde el jazz y toda la música que escuchó aquí le influyeron mucho". Añade: "Es muy animado y de algún modo puedes sentir esa energía americana, en el swing que tiene el ritmo, en lo viva que es la música".

Música que proviene del alma

“Y por supuesto está este segundo movimiento que es sublime, con una melodía que nunca llega al fin. Y cuando lo escuchas, sientes que viene directamente del alma", cuenta Grimaud. "Mi intención en los conciertos es transmitir emociones que modifiquen el tiempo", añade con voz suave.

A Bringuier le encanta la capacidad de Grimaud de añadir dulzura a sus interpretaciones. "Pero al mismo tiempo, y en un intervalo de pocos segundos, crea mucha intensidad. Es siempre mágico".

Hélène Grimaud nunca cesa de ampliar sus límites, siempre reinterpretando sus conciertos. "Son esas cosas que te acompañan toda la vida las que hacen que se convierta en una aventura. Y pienso que cada concierto debe tener ese espíritu aventurero".

"Cuando crecía sentía que pertenecía a otro lugar, y de repente al llegar a Estados Unidos, sentí que esa sensación de pertenencia dejaba de importarme".
Hélène Grimaud

Para esta artista multifacética, al igual que para Ravel, tocar en Estados Unidos, hace casi 30 años, fue toda una revelación.

"Cuando crecía sentía que pertenecía a otro lugar, y de repente al llegar a Estados Unidos, sentí que esa sensación de pertenencia dejaba de importarme". A lo que añade: "Eso es lo que me hizo sentir en casa en Estados Unidos, el que aquí todo el mundo proviene de otro lugar".

El lugar donde Grimaud se encontró a sí misma

"¿Sabes? Siempre me ha gustado artísticamente esta idea de que cuando dejas una orilla y llegas a ese punto en el que estás demasiado lejos para volver, pero todavía no has alcanzado el otro lado, te encuentras en un espacio entre las dos, y ese es un lugar de transformación, de metamorfosis. Creo que es ahí donde acabas encontrándote a ti mismo".