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#EURoadTrip - Día 46: Vivir en Berlín ya es un lujo al alcance de pocos

#EURoadTrip - Día 46: Vivir en Berlín ya es un lujo al alcance de pocos
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Para la última parada de nuestra ruta a las europeas nos encaminamos a Berlín desde la ciudad polaca de Poznan.

Las grúas en el horizonte nos confirman que esta ciudad, como otras muchas en Europa, lucha contra el aumento de los precios de los alquileres, que se han duplicado en los últimos diez años.

La crisis ha obligado a las autoridades a considerar medidas radicales, como el establecimiento de un límite que congelaría la cuota durante cinco años y limitaría el número de propiedades a un casero.

Llevamos el sofá rojo de Euronews hasta la Alexanderplatz, en el centro de la capital alemana, para saber de primera mano lo que piensan los berlineses.

Tres años buscando piso

"Es muy duro encontrar un lugar donde vivir. Es extremadamente caro. Si encuentras un apartamento hay cientos de personas que también quieren vivir ahí. Estoy bloqueada en mi apartamento", cuenta esta chica.

"Los pisos son mucho más caros, especialmente cuando están reformados", asegura esta otra. "El nuestro era realmente barato para tener cuatro habitaciones. Pero lo reformaron hace unos años y ahora cuesta 200 euros más al mes. Mucha gente no puede pagar eso".

"Llevo tres años buscando apartamento en Berlín, tres años", se lamenta una tercera. "Y no puedo encontrar uno. Tengo dos trabajos a tiempo parcial y no puedo encontrar un apartamento que pueda pagar yo sola. Tengo que vivir en un piso compartido para no tener que vivir en la calle y eso no es justo".

Quitar el Muro de Berlín para construir edificios

"Así que, Jessica, esta es la East Side Gallery, restos del célebre muro de Berlín. Pero aquí ha pasado algo recientemente que ha indignado a los berlineses", pregunta nuestro corresponsal Vincent McViney.

"Sí, se han retirado partes del muro para construir apartamentos de lujo en la zona conocida como 'franja de la muerte' porque la gente moría intentando escapar por esta parte de la pared", responde la periodista Jessica Salty. Pero a finales del año pasado el Gobierno de Berlín decidió pararlo. Ahora dicen que es un monumento oficial. No se van a llevar más partes del muro".

"Y por eso lo quitaron, para construir viviendas de lujo,bloques de apartamentos que se anuncian en la zona. ¿Qué consecuencias tiene esto para la gente del barrio?"

"Muy malas", dice Jessica. "Es un problema en toda la ciudad. Berlín cambió mucho tras la reunificación. Pero este proceso se ha incrementado en los últimos años. Se ha convertido en un imán para gente de todo el mundo que quiere venir y trabajar aquí. Y les han seguido los inversores inmobiliarios. Pero la gente que lleva muchos años viviendo aquí ve que su sueldos no suben al mismo ritmo que el coste de vida y es expulsada de casas que ya no puede pagar".

Expulsados también para hacer reformas

Los constructores también están comprando edificios y obligando a sus habitantes a marcharse para reformarlos. Una situación que Kathrin Anhold y sus vecinos de Krossener 36 en el barrio de Friedrichshain están intentando parar.

"Me mudé aquí con mi novio hace dos años. Pero creo que él llevaba ocho años viviendo aquí. La mayor parte de la gente de este edificio llevaba quince o más años aquí. El jardín fue hecho por las familias que viven aquí. Antes no había nada".

"Hay muchas grúas por el barrio, hay muchos nuevos edificios en construcción. Hay una sección del muro de Berlín que se ha quitado para dejar espacio para un nuevo bloque de apartamentos. ¿Qué crees que le está pasando a tu ciudad?

"Creo que algunas cosas son buenas y naturales", dice Kathrin. "El cambio es algo natural, pero creo que hay que ser conscientes de que algunos de los cambios son muy extremos y están echando a la gente de la ciudad, dejándonos una zona desolada y vacía que quizás sea buena para los turistas los fines de semana, pero que la gente ya no puede pagar para vivir en ella.

"¿Qué crees que los gobiernos nacionales y la Unión Europea deben hacer para ayudar a la gente a tener una casa?"

"Creo que se debe hacer algo porque las casas se usan como objeto de especulación, no como lugares en los que vivir. Y necesitamos lugares donde vivir".

Indira Monroy y su familia han vivido en el edificio durante más de diez años. Se han quedado destrozados al enterarse de que puede que tengan que marcharse.

"¿Crees que tu gobierno y la Unión Europea deberían estar haciendo algo más para ayudar a la gente a seguir en sus casas?

"Sí, desde luego. No es sano, no creo que sea sano. Nosotros y otras personas hemos hecho de Berlín lo que es. Por ejemplo, yo tenía un taller aquí, y otras personas tienen cafés, restaurantes, hacen que esta zona tenga encanto. Pero tienen que marcharse. No pueden pagar los alquileres. A veces los precios de los alquileres suben tan rápido que tu sueldo no puede seguir el ritmo".

Los habitantes de Krossener 36 se han unido y planean organizar protestas. Han contactado con gente de otros edificios de la ciudad que se enfrentan a la misma amenaza. Pero es una situación lamentablemente que se repite por todo el continente.