Israel atacó barrios densamente poblados del sur de Beirut tras emitir órdenes de evacuación. Las autoridades libanesas cifran en cerca de 600 los muertos desde el inicio de la escalada, mientras más de 800.000 personas han sido desplazadas.
El Ejército de Israel bombardeó este martes los suburbios del sur de Beirut apenas dos horas después de emitir órdenes de evacuación para varios barrios densamente poblados, entre ellos Haret Hreik, Ghobeiry, Hadath o Burj Al Barajneh.
El portavoz militar israelí Avichay Adraee difundió los avisos en redes sociales y advirtió de que cualquier persona que se encuentre cerca de miembros o infraestructuras de Hezbolá "pone su vida en riesgo", en referencia a los objetivos de los ataques.
Las autoridades de Líbano sitúan el balance de víctimas cerca de 500 muertos desde el inicio de la nueva escalada, con un promedio de alrededor de 100 fallecidos diarios. Los bombardeos también alcanzaron diversas localidades del sur del país, como Qleileh, Taybeh, Khiam o Ansarieh. En uno de los ataques, un dron impactó contra un vehículo en Qleileh y mató a dos personas.
La violencia ha provocado un rápido aumento del desplazamiento interno. La agencia de la ONU para los refugiados, ACNUR, estima que más de 800.000 personas han abandonado sus hogares, con unos 100.000 nuevos desplazados en un solo día.
En paralelo, el Ejército israelí avanzó durante la noche con tanques y vehículos blindados hacia varias zonas fronterizas, mientras combatientes de Hezbolá afirmaron haber destruido tres tanques y repelido algunos de los avances.
La milicia libanesa también lanzó ataques contra territorio israelí, incluidos drones contra instalaciones militares cerca de Haifa. La situación ha elevado la presión diplomática internacional. Francia solicitó una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU, mientras la crisis se amplía a nivel regional con tensiones crecientes entre Irán y Estados Unidos.