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Luxemburgo abre camino en la prohibición del glifosato en la Unión Europea

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Luxemburgo abre camino en la prohibición del glifosato en la Unión Europea
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En la batalla europea contra el glifosato, un país ha conseguido desmarcarse. Se trata de Luxemburgo, el primer miembro de la Unión Europea, en prohibir el polémico herbicida, clasificado como posible cancerígeno.

El Gran Ducado acaba de retirar la licencia de comercialización a todos los productos fitosatinarios a base de glifosato. No obstante, se permitirá su venta hasta el 30 de junio, para agotar existencias, y se permitirá su uso hasta finales de año en un intento de limitar el impacto económico y dar tiempo a las explotaciones agrícolas para que encuentren alternativas.

En ese sentido, el gobierno luxemburgués ha instaurado un sistema de indemnizaciones, más importantes para el sector vitícola, que está invirtiendo en maquinaria para desherbar sin tener que utilizar el glifosato.

El caso de Luxemburgo está siendo observado con lupa por el resto de los países de la Unión Europea. Defensores del medioambiente como Pesticide Action aseguran que esto muestra que es posible una agricultura sin pesticidas.

"Tenemos suficientes alternativas para reemplazar los pesticidas -asegura Martin Dermine, activista de Pesticide Action- dice un activista de Pesticide Action-. Los Estados miembros pueden prohibir algunos de ellos por razones sanitarias o mediambientales, pero esto no es frecuente. Luxemburgo está allanando el camino al demostrar que se puede utilizar el dinero de la política agrícola común para ayudar en la transición hacia una agricultura libre de pesticidas. Es un muy buen ejemplo, que otros Estados miembros deberían seguir".

Frente al ejemplo de Luxemburgo, donde la prohibición del glifosato afecta a apenas un millar de explotaciones agrícolas, algunos responden que su política no se puede transponer a países con sectores agrícolas mucho más importantes.

En la Unión Europea, el acuerdo hasta ahora ha sido imposible. En noviembre de 2017, los países miembros, profundamente divididos, acabaron renovaron la licencia al herbicida por otros cinco años, hasta diciembre de 2022.