Última hora
This content is not available in your region

Confesiones en el aparcamiento en Francia

euronews_icons_loading
Confesiones en el aparcamiento en Francia
Derechos de autor  EBU/EVN
Tamaño de texto Aa Aa

Confesiones en el aparcamiento. En la ciudad francesa de Limoges, la vida en confinamiento no significa que los fieles no puedan cumplir con los sacramentos. De momento, no está permitido acudir a la iglesia. Pero algunos sacerdotes han encontrado la solución para que los creyentes puedan confesarse, a la vez que mantienen las medidas de seguridad establecidas por el Gobierno.

"Nos pareció muy divertida la idea desarrollada por algunos religiosos de Polonia y de Estados Unidos, en los primeros días de confinamiento. Lo analizamos durante unas tres semanas. Y como el domingo de Misericordia, que sigue a la Pascua, se centra en el amor y el perdón divino... pensamos que podríamos hacer algo al respecto. Contamos con un aparcamiento propio así que hicimos la propuesta y nos dijimos... ¡a ver qué pasa!", declara el sacerdote, David de Lestapis.

El servicio de confesión, que es individual, tiene lugar durante dos horas, cada sábado. Una idea del agrado de los fieles.

"No resulta extraño. Al contrario, te sientes más libre. Tal vez sea más fácil hablar con 2 metros de distancia de seguridad", declara una de las ciudadanas que ha acudido a confesarse.

"Es muy grato sacar lo que llevamos dentro. Y al mismo tiempo respetar las medidas establecidas contra el coronavirus", afirma un joven feligrés.

"La iglesia trata de adaptarse para permitir a los creyentes tener acceso al sacramento. Es genial", declara otro ciudadano que recurre a los servicios dispuestos por los sacerdotes.

Los fieles pueden, así, cumplir con su compromiso religioso durante el confinamiento. Como anunció el Gobierno, las misas en Francia, no volverán antes del próximo 2 de junio.