En una entrevista con 'Euronews', la ministra de Estado de Emiratos Árabes Unidos, Lana Nusseibeh, pidió a la comunidad internacional que no permita que el "comportamiento de Estado canalla" de Irán ponga en riesgo la economía mundial.
La ministra de Estado de Emiratos Árabes Unidos, Lana Nusseibeh, ha pedido a la comunidad internacional que obligue a Irán a levantar su control sobre el estratégico estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del mundo para el comercio energético.
En una amplia entrevista concedida a 'Euronews' en Abu Dabi, la ministra de Estado de Asuntos Exteriores de los EAU advirtió de que "no se debe permitir que Irán tome como rehén a la economía mundial con su comportamiento de Estado canalla".
El bloqueo iraní del estrecho de Ormuz, el paso marítimo entre Irán y Omán por el que transita aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial, está provocando importantes repercusiones en los mercados energéticos y amenaza también con afectar a la seguridad alimentaria global.
Durante la entrevista, Nusseibeh subrayó que las consecuencias de una interrupción del tráfico marítimo irían mucho más allá de la región. "A escala mundial, alrededor del 20% del suministro energético pasa por esa estrecha vía marítima", explicó.
"Si este flujo se interrumpe, no solo aumentarán los precios mundiales de la energía, sino que también se verá afectada la seguridad alimentaria y el suministro de alimentos, lo que repercutirá directamente en el precio de los alimentos y en el coste de la vida", añadió la ministra emiratí.
Nusseibeh destacó además que Emiratos Árabes Unidos continúa trabajando para mitigar los efectos de la crisis energética mundial y reafirmó el compromiso del país con la estabilidad de los mercados energéticos. "En términos de suministro energético, somos un proveedor responsable comprometido con el mercado mundial, y seguiremos haciendo todo lo posible para garantizar su estabilidad", afirmó.
La guerra que estalló hace dos semanas ha demostrado, según la ministra, hasta qué punto los mercados energéticos son sensibles a la inestabilidad en el Golfo, una región clave para las cadenas de suministro globales. En este contexto, Emiratos Árabes Unidos sostiene que también desempeña un papel estabilizador en las redes logísticas internacionales.
"Somos un centro logístico global. Desde Dubái conectamos, por ejemplo, con más de 155 destinos en todo el mundo", explicó Nusseibeh. Dos semanas después del inicio del conflicto, durante el cual drones y misiles iraníes han alcanzado distintos puntos del Golfo y otras zonas de la región, Emiratos Árabes Unidos afirma que su estrategia se basa en un delicado equilibrio: defender su territorio sin provocar una escalada que desemboque en una guerra regional más amplia.
Para los gobiernos del Golfo, el cálculo estratégico es complejo. Una respuesta militar contundente podría ampliar el enfrentamiento con Irán e involucrar a múltiples actores regionales e internacionales. Sin embargo, una respuesta insuficiente también podría dejar vulnerables infraestructuras críticas y a la población civil.
Nusseibeh subrayó que Emiratos Árabes Unidos ha sido el país que ha sufrido el mayor número de ataques con misiles y drones iraníes en la región desde el inicio del conflicto. "Hemos vivido 14 días increíblemente difíciles", reconoció la ministra, aunque señaló que, pese a los ataques, el país ha logrado mantener la estabilidad. "La vida ha vuelto más o menos a la normalidad en los EAU", afirmó.
La diplomática, que hasta hace poco fue embajadora de Emiratos Árabes Unidos ante la ONU, señaló que el conflicto estalló pese a los intensos esfuerzos diplomáticos realizados para evitar una escalada. "Llevamos dos semanas inmersos en un conflicto en el que no queríamos vernos implicados. De hecho, estábamos profundamente comprometidos con los esfuerzos diplomáticos previos para evitar una guerra en la región", explicó.
Desde el inicio de los ataques, añadió, la prioridad del Gobierno ha sido proteger a la población al tiempo que se garantiza el funcionamiento normal de la economía y de la vida cotidiana. "La prioridad ahora es defender al país de estos ataques y garantizar que no alteren la vida diaria", afirmó.
Según Nusseibeh, la capacidad de Emiratos Árabes Unidos para mantener la estabilidad es fruto de décadas de preparación ante posibles crisis en una región marcada por la inestabilidad. "Llevamos décadas preparándonos para distintos escenarios en una región muy turbulenta, por lo que no se trata de planes improvisados", señaló.
Estos preparativos, añadió, no se limitan al ámbito militar. El país ha realizado importantes inversiones en resiliencia económica, redes logísticas y seguridad de las cadenas de suministro. "Hemos reforzado la resiliencia de nuestro sistema de abastecimiento alimentario, de nuestros mercados y de nuestro acceso a los productos globales", explicó.
La ministra también destacó la eficacia de los sistemas de defensa del país. "Nuestros sistemas de defensa aérea son de los más avanzados del mundo. Se han perfeccionado durante décadas de inversión y experiencia en operaciones militares junto a coaliciones internacionales", afirmó.
"Las Fuerzas Armadas de Emiratos Árabes Unidos han protegido con éxito a nuestras comunidades y a nuestros residentes", añadió. Al mismo tiempo, subrayó que el país seguirá respondiendo con firmeza ante cualquier amenaza. "No creemos en la escalada militar, pero defenderemos con determinación todo aquello que tanto nos ha costado construir", afirmó.
Para los dirigentes emiratíes, concluyó Nusseibeh, lo que está en juego va más allá de la seguridad nacional. Emiratos Árabes Unidos se considera defensor de un modelo de estabilidad y convivencia en una región marcada por conflictos recurrentes. "Nuestras líneas rojas son la seguridad, la prosperidad y el bienestar de nuestra comunidad emiratí y de nuestra comunidad de expatriados", afirmó. "Todos forman parte de este país y merecen nuestra protección".