Cientos de competidores y espectadores se alinearon en las empinadas laderas de Cooper’s Hill mientras los corredores perseguían cuesta abajo a gran velocidad una rueda de queso Double Gloucester. Participantes llegados de países como Alemania, Francia y Países Bajos viajaron para tomar parte en el evento, una cita no oficial pero conocida internacionalmente por sus caídas caóticas y sus frecuentes lesiones. Equipos de seguridad aguardaban al pie de la colina para sujetar a los competidores al cruzar la meta.
La edición de 2026 volvió a poner de manifiesto el creciente atractivo internacional de la carrera. El competidor neerlandés Niels Wennemars y la francesa Alix Heugas figuraron entre los ganadores celebrados por el público. Josh Lowe, uno de los corredores, comparó el descenso con "un tobogán acuático, pero lleno de rocas".
Los organizadores calculan que cada año acuden miles de visitantes a esta cita de Gloucestershire, lo que impulsa el turismo local y los negocios de la zona. El evento, que se cree que se remonta a varios cientos de años, se mantiene prácticamente intacto pese a las reiteradas preocupaciones por la seguridad debido a la fuerte pendiente de la colina y a las caídas imprevisibles.