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La Policía francesa en la calle para decir que "no es racista"

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Manifestación de policías en París
Manifestación de policías en París   -   Derechos de autor  AFP
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En Francia, el ministro del Interior trata de calmar la ira de la Policía, de momento, sin éxito.

Los policías han vuelto a salir a las calles para decir que se sienten "abandonados" y "traicionados". Aún no han digerido las declaraciones de Christophe Castaner tras las manifestaciones contra la violencia policial.

"La Policía es el reflejo de su población. Creemos que los policías son racistas, cuando aquí tenemos todas las etnias, y todos trabajamos bien juntos", decía Xavier Leveau, sindicalista de Unité SGP Police-Force Ouvrière.

Este jueves, Castaner recibía a parte de los sindicatos policiales, tres días después de haber anunciado un endurecimiento de las "sanciones" en caso de "sospechas probadas" de comportamientos racistas y cambios en los métodos de detención.

"La Policía francesa no es la Policía estadounidense. Hay que plantear preguntas legítimas. Después de varios meses de trabajo, la comisión ha podido darme sus conclusiones y he decidido tomar medidas, porque nadie debería arriesgar su vida durante un arresto. El método conocido como método de estrangulamiento será abandonado y ya no se enseñará en las escuelas de policía y gendarmería", decía este jueves Christophe Castaner, ministro del Interior de Francia.

Los sindicatos denuncian una "estigmatización" y reprochan al ministro haber anunciado la prohibición de la llave de estrangulamiento sin establecer un método alternativo.

"La sujeción de la cabeza es muy importante cuando se ponen las esposas. No vamos a mantener a alguien en el suelo durante ocho minutos, solo el tiempo para esposarlo. (...) Y hoy no tenemos una técnica alternativa para detener, así que habrá que explicarnos cómo hacerlo", señalaba Xavier Leveau, sindicalista de Unité SGP Police-Force Ouvrière.

El prefecto de Policía de París, Didier Lallement, ha pedido que se deje de dudar de las acciones de los agentes: "En este período muy particular en el que se pone en duda constantemente nuestra acción de manera cada vez más agresiva, quiero decirles que no hay que dudar".

La muerte de George Floyd en Estados Unidos, a manos de un agente mientras era detenido, ha revivido en Francia el movimiento contra la violencia policial y el racismo.

La Policía está ahora en la calle para defenderse y asegurar que "no es racista".