Última hora
This content is not available in your region

El asesino de 51 musulmanes en Nueva Zelanda planeó causar el mayor daño posible

euronews_icons_loading
El asesino de 51 musulmanes en Nueva Zelanda planeó causar el mayor daño posible
Derechos de autor  John Kirk-Anderson/AP
Tamaño de texto Aa Aa

El supremacista blanco australiano que mató a tiros a 51 fieles musulmanes en dos mezquitas de Nueva Zelanda había planeado su ataque minuciosamente con la intención de causar el mayor daño posible.

Cara a cara con sus víctimas

Brenton Harrison Tarrant pensaba atentar contra una tercer mezquita y luego prender fuego a los templos aquel viernes quince de marzo del año pasado en Christchurch.

En el primer día de los cuatro de audiencia este lobo solitario, que desde hace un mes se representa a sí mismo, escuchó impasible los testimonios de supervivientes y familiares de sus víctimas. En total serán 66. Para muchos de ellos, la primera ocasión de hablarle cara a cara.

"El agresor y yo nos miramos a los ojos. Vi el momento en el que me convertí en objetivo de su arma. Me disparó nueve veces", relataba Temel Atacocugu, víctima turca.

Posible cadena perpetua sin libertad condicional

El asesino confeso de 29 años se enfrenta a una posible cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional por 51 cargos de asesinato, cuarenta de tentativa de asesinato y uno por terrorismo. La primera sentencia de esta gravedad impuesta nunca en el país.

"Me solía regalar flores por mi cumpleaños, pero en lugar de eso me dieron su cadáver", recuerda Janna Ezat, madre de Husein Al Umari. "He decidido perdonarlo, Señor Tarrant, porque no tengo odio, no quiero venganza".

Armas, municiones y drones

"Usted aterrorizó a toda Nueva Zelanda y entristeció al mundo entero. Usted mató su propia humanidad. No creo que el mundo lo perdone por su horrible crimen contra la Humanidad", ha recriminado Maysun Salama, madre de otra víctima mortal, Atta Elayyan.

Tras su llegada a Nueva Zelanda en 2017, Tarrant se dedicó a comprar armas y unas sietemil municiones. Llegó a estudiar sus objetivos con drones.

Transmitió en directo por internet parte de sus ataques, lo que hizo cambiar los protocolos de las redes sociales. También se modificaron las leyes de posesión de armas en el país.

La sentencia podría conocerse este jueves.