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El cambio climático colapsa las capturas de bacalao

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La pandemia no es el único problema de los pescadores polacos. Durante meses, sus barcos no pudieron salir a faenar debido a la veda actual de captura del bacalao.

El sector teme por su futuro. Pero los científicos consideran que las restricciones son necesarias para salvar del colapso a los bancos de bacalao en varios mares europeos.

¿Qué ocurre con el pescado blanco más popular de Europa?

Durante meses, los pescadores de puertos del Báltico oriental como Kołobrzeg, en Polonia no pudieron zarpar.

La Unión Europea prohibió la captura de bacalao del Báltico oriental para restaurar sus poblaciones sobreexplotadas y garantizar el futuro de la pesca a largo plazo.

Tripulaciones y armadores de los bacaladeros se ven directamente afectados.

Tras siete años de pesca en Noruega, Tomasz Wójtowicz regresó recientemente a Polonia con la esperanza de poner en pie su negocio en su país natal. "Mi arrastrero, todo el equipo, la infraestructura, todo el presupuesto que teníamos, todo eso estaba destinado a la pesca del bacalao. Ahora todo ha cambiado, ya no podemos pescar y no está claro cuándo podremos volver a hacerlo o a qué nos dedicaremos".

Incluso la captura accidental de bacalao estaba prohibida hasta septiembre, por lo que los barcos que buscaban otras especies del Báltico como peces planos, arenques o espadines, tampoco podían hacerse a la mar.

Los pescadores aseguran que no tuvieron tiempo para prepararse, se enteraron de las nuevas restricciones tan solo dos días antes de que entraran en vigor, a principios de junio.

Marcin Mojsiewicz, presidente de la Organización de Productores de Pescado del Báltico asegura: "Para nosotros, esto es como una espada de Damocles. Perdimos la mejor temporada de arenque de este año. Los meses de pesca más importantes son mayo, junio y julio, y tuvimos que esperar la mayor parte de ese período en puerto por la protección del bacalao. Podremos pescar arenque durante el resto del año, pero los menores volúmenes de las capturas no lo harán económicamente rentable".

El bacalao es el pescado blanco más popular de Europa y la especie local más valiosa. Baste como ejemplo que una sola fábrica, construida con el apoyo de la UE, procesaba mil quinientas toneladas al año. Hoy, tiene que importar bacalao de Noruega y funciona muy por debajo de su capacidad. Esto, sumado a los impactos de la Covid-19 en los mercados, provocó el despido de casi la mitad de sus trabajadores; pasó de tener 75 a 43 empleados.

Bartłomiej Gościniak, presidente de la Asociación de pescadores de Kołobrzeg explica sus temores:"Lo que más nos asusta es que para cuando las cosas vuelvan a la normalidad, ya no tendremos trabajadores capaces de procesar el bacalao del Báltico. Con las cadenas de distribución rotas, no podremos vender nuestro producto. Cerrarán los pequeños astilleros que dan servicio a toda la flota pesquera y tendremos problemas para reparar las redes, ya que todos los fabricantes de redes se habrán ido. Así que incluso aquí, en nuestro mercado local, en lugar de bacalao del Báltico solo tendremos bacalao del Atlántico ".

Otro ejemplo, el del pequeño astillero Parsęta, que solía construir un barco pesquero al año. Hoy, su dique está vacío. Después de enterarse de la veda de pesca, varios clientes cancelaron sus pedidos. Los propietarios del astillero dicen que se consideran parte del sector pesquero, pero sin ninguna ayuda para compensar las pérdidas. Se sienten abandonados por el gobierno.

Marek Cieślak, copropietario del astillero lamenta que son un sector muy pequeño, sin capacidad de presión: “Simplemente me disgusta toda esta situación, porque somos un astillero único y exclusivamente pesquero. El cien por cien de nuestra actividad va enfocada a los pescadores. Pero nos han privado de cualquier fuente de ayuda. Y como somos un grupo pequeño, no somos una gran comunidad, no podemos hacernos oir".

Los turistas, muchos de ellos procedentes de la cercana Alemania, aún llenan las populares playas de arena blanca de Kołobrzeg. Pero incluso el turismo costero se ve afectado por la prohibición tanto de la pesca recreativa del bacalao como de la comercial en el Báltico oriental.

Las restricciones se basan en el asesoramiento científico del Consejo Internacional para la Exploración del Mar, una red de casi seis mil científicos de más de 700 institutos oceanográficos de 20 países. Según sus datos, las capturas de bacalao del Báltico oriental se han desplomado desde 1980, y durante años se han mantenido dentro de los límites recomendados científicamente. Entonces, si no hay sobrepesca, ¿cómo explican los científicos la mala situación de las poblaciones de bacalao en el Báltico y otros mares europeos? ¿Qué es lo que no vemos?"

Los estudios científicos indican la urgente necesidad de que se repongan los bancos de bacalao del Báltico oriental antes de que la extinción de la especie afecte aún más la salud del mar y la pesca. Pero lo que hoy está matando al bacalao parece provenir principalmente del medio ambiente.

Un estudio reciente sobre la edad y el crecimiento del bacalao marcó a decenas de miles de peces y pidió a los pescadores que los devolvieran. Los científicos recibieron significativamente menos muestras de las esperadas: una asombrosa cantidad de peces rastreados murieron por causas naturales.

Karin Hüssy, Investigadora principal en ecología de poblaciones de peces, precisa que_"Desafortunadamente, resultó que la mortalidad era tremendamente alta. Así que de los 26.000 ejemplares en total, recuperamos 400. Los resultados nos permitieron estimar que la mortalidad, que es la mortalidad natural no relacionada con la pesquería, tan sólo la mortalidad natural, es de tres a cuatro veces más alta que la mortalidad por pesca"._

Los investigadores del Instituto Nacional de Recursos Acuáticos de Dinamarca dicen que no hay consenso sobre por qué las poblaciones de bacalao no se reproducen. Varios factores parecen estar en juego. El oxígeno en gran parte del Báltico se agota debido a la contaminación. El cambio climático hace que el mar sea más cálido, posiblemente empujando el bacalao más al norte. Un gran número de focas grises se alimentan del bacalao y propagan parásitos hepáticos que afectan a la salud de los peces.

Stefan Neuenfeldt, Jefe de Sección de Ecología Marina y Oceanografía del Instituto Nacional de Recursos Acuáticos de Dinamarca no duda que ahora_"Básicamente, la naturaleza está en contra del bacalao por el momento. Y no veo que eso vaya a cambiar en la próxima década. Eso no es una buena noticia para los pescadores que dependen del bacalao. Todo lo que podemos hacer es preservar el bacalao, los lugares donde la naturaleza está a su favor. Y luego, si las condiciones mejoran, podemos asegurarnos de que estas áreas protegidas sean la fuente para la recolonización de las áreas que hasta ahora son básicamente inhabitables para el bacalao porque están demasiado cálidas o porque no hay suficiente oxígeno"._

La presión de la pesca es el único factor del agotamiento del bacalao que puede controlarse eficazmente. Los biólogos recomiendan continuar con las restricciones, incluida una reducción adicional del 70% de la captura permitida de bacalao del Báltico oriental el año que viene.

Mientras tanto, los métodos y modelos de evaluación deberían ayudar a explicar la alarmante dinámica que provoca el colapso de las poblaciones.

Marie Storr-Poulsen, Jefa de la Sección de control y Datos del Instituto Nacional de Recursos Acuáticos de Dinamarca comprueba que los ejemplares_"Pierden tamaño. Y lo que nos preocupa mucho es que están teniendo su primera madurez, están desovando, con un tamaño cada vez menor en comparación con lo que veíamos a principios de los 90. Normalmente, si estuviéramos solo mirando el tamaño del bacalao, esperaríamos que fuera mucho más joven, pero en realidad podemos ver que para el bacalao por encima de los 30, 35 centímetros, ha disminuido el crecimiento en casi más del 50 por ciento en comparación con lo que hemos visto en años anteriores"._

Los ambientalistas saludan la prohibición de la pesca e instan a que se tomen medidas decisivas. La industria pesquera lo critica, mientras que pescadores como Tomasz Wójtowicz, patrón y copropietario del KOŁ-111 se enfrentan a decisiones profesionales difíciles:"Para mí, la situación es que si nada cambia, tendré que despedir a toda la tripulación. Y para pagar el préstamo de mi barco, tendré que volver a Noruega y seguir capturando bacalao allí".