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México alza la voz en nombre de América Latina contra la desigualdad en el acceso a las vacunas

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Una enfermera prepara una vacuna contra la COVID-19 en un centro de México.
Una enfermera prepara una vacuna contra la COVID-19 en un centro de México.   -   Derechos de autor  Marco Ugarte/Copyright 2021 The Associated Press. All rights reserved.
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México alza la voz en nombre de América Latina para denunciar la desigualdad en el acceso a las vacunas contra la COVID-19. Lo hará este mismo miércoles ante el Consejo de Seguridad de la ONU, donde ocupa uno de los puestos rotatorios, durante un debate al respecto convocado a iniciativa del Reino Unido. Según ha explicado el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, su país se ha visto obligado a importar dosis del preparado de Pfizer fabricadas en Europa porque las que esta misma compañía produce en el vecino Estados Unidos se quedan allí:

"Son de las cosas que queremos ver en la ONU para que haya equidad, para que no haya acaparamiento en las vacunas. Que haya un principio de igualdad para que todos los países tengan la posibilidad de vacunar a sus habitantes", explicaba AMLO en sus famosas mañaneras.

México, donde la pandemia se ha cobrado oficialmente alrededor de 175.000 mil vidas, denuncia que los países que producen vacunas, como Estados Unidos o el Reino Unido, tienen ratios de vacunación mucho mayores que el resto. Así, en Estados Unidos, ya han recibido al menos una dosis de la vacuna 16 de cada 100 habitantes, mientras que México no llega a 6 por cada 1.000.

Sin embargo, este no es el único factor que explica las diferencias. También influyen la riqueza y la determinación de los Gobiernos. Países que no producen vacunas contra la COVID-19, como Chile o Israel, exhiben tasas envidiables. Chile ha inoculado al 11% de sus cerca de 19 millones de habitantes e Israel, 75% de su población.

Pero, además, la desigualdad puede darse dentro de un mismo país ya sea a nivel territorial, étnico o de clase. En Estados Unidos, la comunidad latina se enfrenta a muchas barreras desalentadoras a la hora de vacunarse. Y "no es por miedo" a la vacuna, afirma el doctor Víctor Peralta desde Nueva York:

"Creo que hay una falta de oportunidades para conseguirla. La forma en que se ha programado para concertar las citas, no es fácil para quienes no tienen acceso a Internet o no saben utilizarlo. Además, Hay una aversión natural a estar, a poner tu nombre en cualquier lista. Poner tu dirección y tu número de teléfono, porque tienes miedo a cómo se va a utilizar esa información",

Más de 60 millones de personas en Estados Unidos se identifican como latinos o hispanos, lo que representa alrededor del 18% de la población. Se estima que 11 millones están en situación irregular y con frecuencia están en esa primera línea de trabajadores esenciales para que la economía siga funcionando (que es también la más expuesta) durante la pandemia.