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Hacia una recuperación verde

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Por Sandor Zsiros
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An electric car gets charged at the first Spanish telephone booth equipped to charge electric cars in Madrid
An electric car gets charged at the first Spanish telephone booth equipped to charge electric cars in Madrid   -   Derechos de autor  DOMINIQUE FAGET/AFP
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La Unión Europea quiere que el fondo NextGenerationEU sea una herramienta para transformar la economía y hacerla más respetuosa con el medioambiente. Pero ecologistas de todo el continente advierten: algunos de los proyectos siguen siendo contaminantes a pesar de la etiqueta verde.

España quiere destinar 69.500 millones de euros de los fondos a ser más verde. Las inversiones se concentrarán en el sector del hidrógeno verde y en la instalación de plantas de baterías para automóviles eléctricos.

“El plan de España incluye avances importantes en materia de residuos, ciudades, fiscalidad verde, despliegue de renovables y restauración de ecosistemas. Hay evidencias de que hay intención de avanzar en el Pacto Verde Europeo y tambien en el PNIEC, todas las políticas transversales de transición energética", explica Miguel Ángel Soto, de Greenpeace España.

Pero los expertos creen que las grandes industrias pueden ser las más beneficiadas. “Hace un año, hemos estado escuchando como se han postulado los grandes sectores del automó__vil, de la energia, de la electricidad, del turismo. Como han desplegado toda su capacidad de influencia política y también se han generado proyectos para todos los territorios. Nos da mucho miedo que sean estos sectores del IBEX 35 los que acaben acaparando la mayor parte de las ayudas”, insiste Soto.

El objetivo del plan es ayudar a reactivar las economías. Pero las inversiones tienen una línea roja, no pueden ir en contra del objetivo europeo de neutralidad climática para 2050. El 37% de todos los fondos asignados deben destinarse a la transición verde.

La mayor parte de los Estados miembros ya han presentado sus planes nacionales. En algunos casos, los grupos ecologistas advierten sobre lo que se conoce como lavado de imagen verde: etiquetar proyectos contaminantes como ecológicos. Pero la UE tiene directrices claras sobre las diferentes propuestas.

"Por ejemplo, financiar una carretera, una autopista es elegible, pero solo si contiene elementos que conduzcan al cumplimiento del objetivo climático. Por ejemplo, si se plantean medidas para los laterales de la autopista, como plantar bosques. O si se construyen un determinado número de estaciones de carga para vehículos eléctricos para fomentar la electromovilidad que es menos contaminante”, detalla el eurodiputado del PPE, Siegfried Muresan.

La Comisión Europea ha identificado más de 180 tipos de inversiones verdes que pueden ayudar a los Estados miembros a calcular los beneficios climáticos de sus proyectos. Ahora, las tres instituciones de la UE deberán dar luz verde a cada uno de los planes de recuperación, antes de que se pueda empezar a gastar el dinero.