El transporte público y los servicios públicos en todo Portugal sufrieron importantes interrupciones el miércoles, cuando los trabajadores secundaron una huelga general de 24 horas contra las propuestas de reforma laboral. La protesta afectó a trenes, servicios de metro, escuelas, hospitales y recogida de basuras, y los usuarios se enfrentaron a retrasos y cancelaciones en todo el país.
En Lisboa, las estaciones de metro permanecieron cerradas, mientras que las estaciones de tren exhibían largas listas de servicios cancelados.
Los aeropuertos también se vieron afectados, con cientos de vuelos en tierra. Muchos trabajadores se vieron obligados a buscar medios de transporte alternativos, ya que la huelga coincidió con la hora punta de la mañana.
Los trenes de Lisboa quedaron vacíos y las estaciones de metro cerradas el miércoles, cuando una huelga general de 24 horas de trabajadores del transporte y municipales paralizó buena parte de la ciudad.
La protesta aumenta la presión sobre el Gobierno de derechas del primer ministro Luis Montenegro, después de que meses de negociaciones no hayan logrado un acuerdo sobre la reforma laboral.