La extracción de arena para la construcción ha arrasado playas enteras en Cabo Verde. Aunque el Gobierno la ha prohibido, en algunas zonas sigue practicándose por mera supervivencia.
Frente a un mar agitado, Maria y Vânia llenan cubos con arena negra en una playa desfigurada, que poco se parece ya a la imagen paradisíaca de Cabo Verde. Luego cargan decenas de kilos sobre la cabeza para venderlos ilegalmente a contratistas de la construcción. La arena, el único recurso natural de este empobrecido archipiélago, impulsó la expansión urbana en las décadas de 1980 y 1990.
"La mayoría de las playas de la isla de Santiago han desaparecido por la extracción de arena, por eso hoy casi no tenemos muchas playas con arena. Podemos decir que quizá tengamos menos de 1% de litoral con arena", cuenta Ana Veiga, directora de la organización caboverdiana Lantuna.
Varios años de extracción de arena han devastado casi todas las playas de la isla de Santiago, han permitido la infiltración de agua salada en los terrenos agrícolas y han destruido la agricultura y a los agricultores que dependían de ella.
"Como Cabo Verde es un país donde no llueve lo suficiente a lo largo del año, si la lluvia no cae para realizar el proceso de lavado de la sal del suelo, el resultado es un agua de mala calidad. Por eso la recogida de arena tiene consecuencias nefastas para la agricultura y para la vida de los agricultores", explica Samuel Leal, ingeniero agrónomo y representante del Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente en el municipio de Santa Cruz.
Las mujeres, conocidas localmente como "ladronas de arena", realizan esta ardua tarea casi a diario desde hace más de 15 años para poder sobrevivir en una de las regiones más pobres del archipiélago.
"Me parece injusto. Sí, es injusto porque el Gobierno ya sabe que recogemos arena para no morirnos de hambre, para poder mandar a nuestros hijos a la escuela", dice Maria. Por su parte, Vania Tavares solo quiere mantener a sus hijos para que consigan un empleo digno y "que un día saquen a su madre de la recogida de arena. Ese es mi deseo", desahoga.
La extracción de arena es ilegal en Cabo Verde, según leyes aprobadas entre 1997 y 2017, que prevén multas o penas de prisión. Sin embargo, la práctica persiste, y las autoridades a veces hacen la vista gorda cuando está en juego la supervivencia.