Las dos patas de la coalición no revelan el contenido del real decreto-ley, que tendrá que poner de acuerdo tanto a los conservadores de Junts como la izquierda de Podemos. Los manifestantes de la acampada de la Puerta del Sol continuarán pese a la ratificación, que deberá votarse dentro de un mes.
Vía libre al real decreto-ley de vivienda aprobado 'in extremis' en el Consejo de Ministros de Pedro Sánchez, después de haberse retrasado más de una hora ante las desavenencias de la pata minoritaria del Gobierno de coalición, Sumar, que presiona para no ceder ante las exigencias de Junts, cuyos diputados son imprescindibles para convalidar el conocido como decreto 'Maricarmen'.
El PSOE, en un escenario que recuerda a la primera legislatura del presidente, tiene que ingeniárselas para convencer tanto a los independentistas conservadores catalanes como a Podemos, grupos parlamentarios ideológicamente antagónicos. Esta última formación tira de la cuerda en dirección contraria para que las medidas del decreto se inclinen hacia la izquierda.
El Ejecutivo también se ve presionado por la presión popular exigencias del Sindicato de Inquilinas, la organización que lidera estos días la acampada en la Puerta del Sol y en otras ciudades españolas. Los manifestantes, tras una asamblea entre distintas organizaciones sindicales, han decidido continuar con la acampada en la Puerta del Sol indistintamente del resultado que saliese del Consejo de Ministros.
Fuentes de la negociación aseguraron ante 'RTVE' que los cinco ministros de Sumar llegaron a permanecer hasta 15 minutos fuera del Consejo, en torno a las 10:30, para presionar para incidir en medidas como los alquileres de temporada. Tampoco los grupos parlamentarios necesarios para la ratificación del decreto habían recibido nuevas noticias a esa hora, aunque desde Junts aseguraban que el PSOE estaban de acuerdo con sus consideraciones y que solo el veto de Sumar impedía su toma en consideración.
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