Más de 150 bomberos fueron desplegados después de que el incendio forestal se declarara el miércoles. Los vientos fuertes propagaron el fuego entre la vegetación y dificultaron que los equipos lograran controlarlo.
Las autoridades también ordenaron la evacuación de varias localidades, mientras helicópteros y aviones cisterna arrojaban miles de litros de agua sobre las llamas.
El incendio forestal causó la muerte de dos bomberos en la región de Rethymno, donde los equipos siguen trabajando para contener las llamas. Según los medios locales, los dos podrían haberse quedado atrapados en su vehículo tras perder la visibilidad entre el denso humo.
Un tercer bombero también falleció el miércoles mientras combatía otro incendio forestal en el Peloponeso.