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Los ultranacionalistas anuncian un cambio de bando que podría poner fin al Gobierno Netanyahu

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Los ultranacionalistas anuncian un cambio de bando que podría poner fin al Gobierno Netanyahu
Derechos de autor  Uriel Sinai/AP
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¿Será el partido del ultranacionalista Naftali Benet quien pondrá fin a los 12 años seguidos, de su hasta ahora aliado Benjamín Netanyahu, como primer ministro de Israel?

Eso lo que se desprende tras las declaraciones hechas por el líder del partido Yamina este domingo.

"Les anuncio hoy que trabajaré con todas mis fuerzas para formar un Gobierno de unidad con mi amigo Yair Lapid y Dios quiera que juntos podamos salvar al país del caos actual y volver a encarrilarlo".

La decisión de Benet que cuenta con 7 escaños cruciales se produce a tres días de expirar el plazo del centrista Lapid para crear Gobierno. El partido de este último, Yesh Atid, fue el segundo más votado con 17 diputados tras el Likud de Netanyahu con 30 diputados en los comicios generales del pasado 23 de marzo. Y con el respaldo de ser el partido más votado, Netanyahu no se rinde al afirmar también este mismo domingo.

" En lugar de crear un Gobierno de izquierdas peligroso para Israel, podríamos conformar un Ejecutivo de derechas bueno para Israel, en cuanto finalice este miércoles, el plazo de Lapid para formar Gobierno."

Netanyahu, imputado con cargos de corrupción en tres casos distintos, acusó además a Benet de cometer el "fraude del siglo" al traicionar a los casi dos millones de israelíes que votaron por partidos de derecha porque "lo único que quiere es convertirse él en primer ministro".

De hecho, Benet y Lapid estarían negociando un Ejecutivo de alternancia en la jefatura de Gobierno: el primero ostentaría el cargo de primer ministro los primeros dos años y el centrista le sucedería los dos siguientes.

Benet -antiguo protegido y ministro de Netanyahu- representa una corriente ultranacionalista y derechista, favorable a la colonización de los territorios palestinos ocupados, y ultraliberal en lo económico. Su ideología choca con la de otros partidos necesarios para formar la autodenominada "coalición de cambio" antiNetanyahu, y sobre todo con la de algunos partidos árabes-israelíes que representan a comunidades de origen palestino del país que nunca apoyaron antes a Gabinetes integrados por partidos derechistas y marcados a menudo por una narrativa anti-árabe.

El veterano Netanyahu, el primer ministro más longevo de la historia de Israel con quince años acumulados en el poder (1996-1999 y 2009-202), intentará por su parte seducir a tránsfugas de los partidos derechistas para forzar el apoyo de Benet a su favor, como insinuó este domingo en modo de advertencia.

Tras las elecciones, Netanyahu fue quién recibió en primer lugar el encargo de formar coalición, pero tras fracasar y no conseguir una mayoría de 61 escaños en un Parlamento (Knéset) de 120, el presidente israelí, Reuvén Rivlin, trasladó la tarea a Lapid el 5 de mayo; si Lapid fracasa a su vez Netanyahu podría tener una nueva oportunidad.

De no llegarse a formar Gobierno de una u otra índole, Israel tendría que celebrar sus quintos comicios legislativos en en el espacio de dos años.