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Bulgaria Democrática, el nuevo partido anticorrupción que aspira ganar los comicios legislativos

Por Damian Vodenitcharov
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Bulgaria Democrática, el nuevo partido anticorrupción que aspira ganar los comicios legislativos
Derechos de autor  Euronews
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La coalición Bulgaria Democrática inicio su campaña electoral de forma bastante tradicional. Es costumbre que los partidos de centro-derecha organicen un concierto de bandas pop rock búlgaras, y en el espacio entre cada banda se dirigen a la multitud para presentar su plan de reformas anticorrupción.

Bulgaria Democrática aspira convertirse en uno de los principales actores en el Parlamento cuando se repitan las elecciones legislativas el 11 de julio.

"Es difícil predecir los resultados de las elecciones, haremos todo lo posible para atraer a los indecisos. El 20% de los votantes dicen que votarán por nosotros. Eso es un gran avance para las próximas elecciones", expresa a Euronews el líder del incipiente partido, Hristo Ivanov.

Ivanov fue ministro de Justicia en el Gobierno de Boiko Borísov entre 2014 y 2015. Dimitió tras el fracaso de su reforma judicial. El año pasado causó un terremoto mediático cuando Intentó desembarcar en una playa pública cerca de la villa de uno de los políticos más poderosos de Bulgaria, Ahmed Dogan, solo para ser echado por la fuerza por los guardaespaldas de Dogan.

El incidente fue uno de los catalizadores de las protestas antigubernamentales que continuaron durante el verano de 2020. Pero también ha sido relacionado con capos de la mafia búlgara.

"No hay esposas en mis muñecas, ¿verdad? He tenido discusiones bastante intensas con algunas de las personas más poderosas de este país. ¿Cree que si hubiera hecho algo ilegal, el fiscal general no vendría a por mí?", ataja el político.

La Bulgaria Democrática espera quedar en tercer lugar en los comicios y convertirse en un partido de peso en el Parlamento. Sin embargo, los expertos pronostican que los resultados de las elecciones no serán muy diferentes a los anteriores. Esto significa que el próximo parlamento volverá a estar fragmentado, con una fuerte línea divisoria entre los partidos más antiguos y los antisistema. Lo que hace cada vez más difícil formar una coalición que funcione.