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Tokio 2020 | La pandemia y la tradición japonesa protagonizan la sobria ceremonia de apertura

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Por Lucia Riera Bosqued  & Philip Crowther con EFE
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Tokio 2020 | La pandemia y la tradición japonesa protagonizan la sobria ceremonia de apertura
Derechos de autor  Patrick Semansky/Copyright 2021 The Associated Press. All rights reserved
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Escenas simbólicas sobre el aislamiento y la soledad provocados por la pandemia y espectáculos de tradición japonesa han marcado la apertura de los Juegos Olímpicos de Tokio.

La tecnología tuvo gran protagonismo. Cerca de 2.000 drones dibujaron sobre el cielo una gigantesca esfera para representar el emblema de los Juegos, que se transformó luego en un globo terráqueo mientras sonaba una versión de "Imagine" interpretada por músicos de los cinco continentes, entre ellos Alejandro Sanz.

Ante la presencia del Emperador japonés y otros pocos expectadores, las 206 delegaciones participantes entraron en el Estadio Olímpico encabezados por dos abanderados a lo largo de tres horas y media de ceremonia.

La tenista japonesa Naomi Osaka puso el broche final con el encendido del pebetero olímpico para dar inicio a 17 días de competición y emoción.

Protestas en los alrededores del estadio

El silencio de las gradas vacías dejó escuchar las sonoras protestas del exterior. Decenas de personas se han manifestado durante semanas contra la celebración de la competición internacional que ya tuvo que ser aplazada en 2020 por la pandemia.

El estadio nacional de Japón estaba tan vacío por dentro como por fuera para esta ceremonia de apertura sin precedentes. Una pequeña pero ruidosa protesta contra la organización de los Juegos Olímpicos durante una pandemia pudo ser escuchada por los pocos dignatarios y funcionarios a los que se les permitió entrar en el vasto espacio vacío.

Se ha pedido a los habitantes de Tokio que se queden en casa y vean la ceremonia por televisión. Ninguno de ellos podrá asistir en persona a un evento deportivo, lo que supone una gran decepción para ellos. Los organizadores esperan que con el serio comienzo de las competiciones se olviden las polémicas, pero en la ciudad anfitriona no hay entusiasmo.