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Motín en un centro de detención para migrantes en Polonia, mientras los intentos de cruzar no cesan

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Por Euronews en español
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Motín en un centro de detención para migrantes en Polonia, mientras los intentos de cruzar no cesan
Derechos de autor  Maxim Guchek/BelTA via AP

Motín en un centro de detención para migrantes en Polonia. Cerca de 100 de los 600 refugiados retenidos en las instalaciones de Wedryzn, al oeste del país, protagonizaron una serie de altercados y destrozos para exigir o bien mejores condiciones en el centro o bien el traslado a Alemania o la devolución a su país de origen, Irak en la mayoría de los casos. Según informaba el viceministro de Interior, Maciej Wasik, el motín, habría sido controlado poco después sin excesivas dificultades por la policía.

Las personas de este centro son migrantes que sí han conseguido cruzar la frontera bielorrusa y que esperan ahora que Polonia decida si pueden o no permanecer en este país. Con todo, y a pesar de las condiciones en las que viven, los intentos de cruzar no cesan. La guardia fronteriza polaca informaba este viernes de 217 nuevas tentativas en un solo día, y distintas organizaciones humanitarias hablan de al menos 11 personas muertas a ambos lados de la frontera desde el inicio de esta crisis. 

Les prometo que todo lo que podamos desde Bielorrusia lo haremos. Pediremos insistentemente a los estados occidentales que les ayuden
Aleksandr Lukashenko
presidente de Bielorrusia

Al otro lado de la polémica frontera, en Bielorrusia, el presidente Alexandr Lukashenko visitaba otro centro de migrantes en un tono conciliador y pacífico. El mandatario bielorruso, recibido con aplausos por parte de los refugiados, prometía a estos ayudarles en lo posible a alcanzar la Unión Europea,desde donde se le acusa de ser el verdadero artífice de esta crisis humanitaria. 

"Les prometo una cosa", decía Lukashenko: "Todo lo que podamos hacer tanto yo como las autoridades estatales de Bielorrusia, lo haremos. Pediremos insistentemente a los Estados occidentales que les ayuden".

Desde Minsk siguen negando por su parte estar detrás de este masivo desplazamiento de migrantes a la frontera con Polonia como represalia por las sanciones llegadas desde Bruselas. Occidente sospecha que estas personas estarían siendo utilizadas por el régimen de Lukashenko como arma en esta particular guerra híbrida.

Muchas de ellas, no obstante, se han cansado de esperar. Cientos de iraquíes han regresado ya a su país en vuelos de repatriación desde Minsk, y se espera que haya más a lo largo de este fin de semana.