Un ciudadano bielorruso de 41 años ha sido detenido en Polonia acusado de espiar instalaciones militares e infraestructuras críticas de la OTAN en Alemania, Lituania y territorio polaco.
Un ciudadano bielorruso de 41 años está acusado de haber espiado en Alemania, Lituania y Polonia desde junio de 2024 y de transmitir la información obtenida a los Servicios Secretos de Bielorrusia.
La Agencia de Seguridad Interior de Polonia (ABW) informó este lunes de que el sospechoso fue detenido a principios de febrero. Según las autoridades polacas, recopiló datos sobre instalaciones militares e infraestructuras críticas en varios países europeos.
La detención fue posible gracias a la cooperación con los servicios de inteligencia alemanes y lituanos. El hombre permanece bajo custodia provisional y, si es declarado culpable, podría enfrentarse a una pena mínima de cinco años de prisión.
Sospechas de espionaje en instalaciones de la OTAN
La Fiscalía polaca sostiene que el detenido habría espiado instalaciones vinculadas a la OTAN y trasladado la información a Minsk. Según la investigación, las actividades se habrían prolongado durante casi 20 meses, entre junio de 2024 y febrero de 2026.
Polonia, Alemania y Lituania, todos miembros de la OTAN, han reforzado su vigilancia desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania en 2022. En los últimos años, las autoridades de estos países han alertado de un aumento de casos de espionaje y de los llamados "ataques híbridos", como sabotajes, ciberataques o incursiones provocadoras en el espacio aéreo.
En Alemania, por ejemplo, un empresario fue juzgado en 2025 acusado de exportar a Rusia equipos de espionaje submarino a través de una red internacional de empresas.
Las autoridades polacas han señalado que desde el inicio de la guerra en Ucrania han detenido a decenas de personas sospechosas de colaborar con los servicios de inteligencia rusos o bielorrusos. También Lituania ha advertido en el último año de intentos de reclutamiento a través de redes sociales dirigidos a miembros de la diáspora bielorrusa y a activistas críticos con el régimen de Minsk.