Olvide las capitales abarrotadas y los itinerarios trillados, las ciudades menos conocidas de Europa se están consolidando como los destinos más gratificantes del continente.
¿Están perdiendo atractivo las grandes capitales del mundo? Para los viajeros que quieren alejarse de los itinerarios prefabricados, puede que así sea.
Según WorldHotels, una marca mundial de hoteles independientes de lujo y estilo de vida integrada en la cartera de BWH Hotels, los destinos menos conocidos y las capitales más discretas se están consolidando como alternativas muy atractivas. Estos lugares ofrecen menos aglomeraciones, pero una atmósfera más rica y una visión auténtica de la cultura local y de la vida cotidiana.
El último informe de WorldHotels señala que el aumento de popularidad de estancias singulares en destinos menos conocidos refleja "un cambio cada vez mayor en los viajes actuales", en los que "los viajeros van más allá de los itinerarios por las ciudades más trilladas del mundo en busca de lugares que se sientan más personales, más conectados y más gratificantes de explorar".
Si este verano quiere escapar de las capitales abarrotadas, estas son las principales recomendaciones de WorldHotels en Europa.
Países Bajos: Arnhem y Gouda
Ámsterdam puede ser mundialmente conocida por sus canales y por ofrecer una ventana a la cultura y el patrimonio neerlandeses, pero quizá Arnhem, una ciudad en el este de los Países Bajos cerca de la frontera alemana, merezca un lugar en su lista de viajes.
Para los amantes de la naturaleza, los paisajes pintorescos de Arnhem, su ecosistema diverso y la abundancia de rutas de senderismo y ciclismo la convierten en una escapada ideal para quienes buscan aire libre y aventura.
WorldHotels la describe como un lugar donde la cultura y la naturaleza "parecen estar inusualmente cerca". El grupo hotelero de lujo recomienda visitar el parque nacional De Hoge Veluwe y, después, descubrir la vibrante escena de moda y diseño de la ciudad. El Modekwartier de Arnhem, o barrio de la moda, en el vecindario de Klarendal está lleno de más de 60 tiendas y estudios de pequeño tamaño, con la mayoría de comercios independientes abiertos de jueves a sábado.
Tras un largo día al aire libre, WorldHotels recomienda alojarse en el Hotel Haarhuis (fuente en inglés). Este alojamiento de 124 habitaciones se inauguró en 1918 y ofrece a los huéspedes tres espacios de restauración, un spa urbano y un acceso muy cómodo a las estaciones de autobús y tren.
Sin salir de los Países Bajos, WorldHotels también recomienda visitar Gouda, que se sitúa, nunca mejor dicho, entre Róterdam y Utrecht. Mucho más que la cuna del célebre queso cremoso, sus encantadoras calles empedradas y sus casas comerciales centenarias dan carácter a este destino de aire medieval.
Pero quienes de verdad disfrutan con el queso deberían acercarse entre abril y agosto, cuando el mercado del queso de Gouda abre sus puestos para regatear entre los expositores repletos de productos locales.
"Gouda se perfila como una de las ciudades pequeñas más encantadoras de los Países Bajos, íntima, fácil de recorrer a pie y llena del tipo de vida cotidiana que los viajeros buscan cada vez más en lugar de las rutas abarrotadas por las capitales", señaló WorldHotels. El grupo hotelero de lujo también aconseja alojarse en el City Hotel Gouda (fuente en inglés), a un paso del río Gouwe, en el centro histórico.
Bélgica: Kortrijk
Si viaja a Bélgica, ¿por qué no cambiar Bruselas por Kortrijk? En la provincia flamenca de Flandes Occidental, la ciudad ofrece todo el atractivo de una gran urbe con el encanto de un pueblo.
Entre los lugares imprescindibles para los visitantes figuran las torres Broel, construidas en piedra caliza y arenisca en 1385 para controlar el tráfico fluvial del río Leie, que conecta Kortrijk y Gante. Acompañados por un guía, los visitantes pueden entrar y conocer más sobre su historia.
Y un viaje a Bélgica no está completo sin un toque de chocolate. La casa chocolatera Vandenbulcke elabora dulces desde 1949 y, gracias a la ruta del chocolate, los visitantes pueden adentrarse en el corazón del proceso de producción, desde las habas de cacao en bruto hasta las deliciosas trufas, pralinés y galletas. Naturalmente, habrá paradas para degustar, además de una experiencia inmersiva en 4D.
Para otra incursión en el pasado, la recomendación de WorldHotels para alojarse es el Hotel Damier (fuente en inglés). Con orígenes que se remontan a 1398, este hotel de 65 habitaciones es el más antiguo de Bélgica y el tercero más antiguo de Europa. Se encuentra en la célebre plaza del Gran Mercado y está a un paso del centro de exposiciones y de la estación principal de tren.