En marzo, los ganaderos de la región de Novosibirsk afrontaron una situación similar. En la Rusia rural, muchas familias dependen de sus pequeñas explotaciones para garantizar su sustento.
Vecinos de Siberia denuncian el sacrificio masivo y forzoso de cerdos en explotaciones privadas. Las autoridades locales hablan de un brote de "una enfermedad especialmente peligrosa", pero ocultan el nombre de la dolencia, contra la que se están aplicando medidas radicales, entre ellas el sacrificio de todo el ganado porcino.
El ganado se está confiscando a los propietarios en las aldeas del distrito de Golyshmanovski y en otros cuatro municipios de la región de Tiumén, donde a principios de agosto se decretó la cuarentena. Se han instalado puestos de control sanitarios, los vehículos se desinfectan, está prohibida la salida de carne y cerdos, y la Policía controla la situación y registra los maleteros.
La dirección de Veterinaria de la región de Tiumén confirmó a los medios locales la detección de una enfermedad infecciosa en los cerdos, pero los datos sobre los casos registrados de animales enfermos se han clasificado al considerarse "información de difusión limitada". Los responsables insistieron en que todas las medidas se adoptan conforme a la legislación vigente.
La peste porcina pone en riesgo el sustento de las familias rurales
Según datos extraoficiales, entre los animales se estaría propagando el virus de la peste porcina africana (PPA), conocida por sus siglas en ruso AChS. En septiembre del año pasado ya se declaró el estado de emergencia en el distrito de Vikulinski, en la misma región de Tiumén, debido a un brote de esta enfermedad.
La ganadería es una fuente esencial de alimento e ingresos para la mayoría de la población de las zonas afectadas, por lo que la población está alarmada. El portal regional de noticias '72.ru' subraya en su reportaje desde el distrito de Golyshmanovski que la matanza de cerdos para carne suele comenzar a finales de verano, cuando los vecinos hacen provisiones, y con el dinero obtenido de la venta de la carne también preparan a los niños para el nuevo curso escolar comprando el material necesario, por lo que esperan recibir compensaciones por el ganado perdido.
"Los habitantes del campo reconocen que apenas hay trabajo en su zona, así que se ven obligados a tirar de sus pequeñas explotaciones para ayudar a sus familiares con carne y sostener su situación económica", se señala en el reportaje.
Tiumén promete compensaciones mientras crece la polémica por los sacrificios
Al mismo tiempo, la vasta región de Tiumén forma parte del distrito económico de Siberia Occidental, que incluye grandes centros de producción industrial como el distrito autónomo de Janti Mansí Yugra y el distrito autónomo de Yamalo Nenets. Se trata de la principal región petrolera y gasista de Rusia y de una de las mayores zonas de extracción de petróleo del mundo.
La dirección de Veterinaria de la región de Tiumén promete indemnizar íntegramente los daños según el valor de mercado con cargo al presupuesto regional. Las autoridades locales todavía no han precisado el importe de las compensaciones.
Mientras tanto, activistas del Consejo Agrario informaron de que en el distrito de Kupinski, en la región de Novosibirsk, el jefe de la administración exigió a los agricultores que se deshicieran a su costa de todo su ganado porcino debido a un brote de PPA. Los vecinos aseguran que no han recibido ninguna confirmación documental de la enfermedad. Hasta ahora no se han registrado focos del virus en el distrito de Kupinski.
En marzo de este año, las autoridades confiscaron por la fuerza vacas a los habitantes de dos distritos de la región de Novosibirsk para su sacrificio masivo, justificándolo por brotes de pasteurelosis y rabia. Se declaró un régimen local de emergencia y se impuso la cuarentena. Durante las incautaciones, el personal de los servicios veterinarios fue acompañado por agentes de la unidad antidisturbios OMON. Los vecinos denunciaron que se sacrificaron cientos de animales que no mostraban signos de mala salud y que los veterinarios ni los examinaron ni les tomaron muestras.
Los sacrificios de ganado desatan protestas y nuevas críticas en Rusia
Todo ello desembocó en protestas y en numerosas peticiones para que se detuviera la incautación por la fuerza y el sacrificio de los animales, algunas dirigidas personalmente al presidente ruso Vladímir Putin, y el Comité de Investigación de Rusia abrió una investigación sobre lo ocurrido.
Algunos observadores señalaban que la presión recaía sobre todo en pequeñas explotaciones familiares, mientras que los grandes agroholdings de la región quedaban al margen, y que las compensaciones no cubrían las pérdidas reales. Se llegó a plantear que la destrucción masiva del ganado da al Ministerio de Defensa ruso un amplio margen para captar nuevos reclutas para la guerra contra Ucrania, ya que quienes pierden sus animales y se arruinan por los créditos se convierten en potenciales militares contratados a los que el Estado ofrece elevadas pagas y ventajas.
En julio se detectó un foco del virus de la peste porcina africana en el distrito de Krasnogvardeyski, en el territorio de Stavropol, en el sur de Rusia, se decretó la cuarentena y las autoridades confiscaron el ganado.
La principal fuente del virus de la PPA son los animales enfermos y los portadores del virus, que es muy resistente en el medio ambiente y para el que no existen medios eficaces de prevención ni tratamiento. La enfermedad no supone un peligro para las personas.