El domingo, aviones israelíes bombardearon el barrio de Dahiyeh en Beirut, alcanzando Ghobeiry. La oficina del primer ministro Benjamín Netanyahu afirmó que el objetivo eran infraestructuras de Hezbolá, una escalada que pone en riesgo una tregua entre Estados Unidos e Irán.
El Ejército israelí ha lanzado nuevos ataques en el sur de Beirut, conocido como Dahiyeh, con un bombardeo que ha alcanzado el barrio de Ghobeiry, según la agencia oficial de noticias del Líbano, NNA.
Se podía ver humo elevándose sobre la capital libanesa mientras las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) aseguraban que estos bombardeos eran "precisos" en Dahiyeh, contra un centro de mando de Hezbolá en Beirut que se utilizaba para impulsar "ataques terroristas contra civiles israelíes y soldados de las IDF" que operan en el sur del Líbano.
"Todos los objetivos pertenecían a la organización terrorista Hezbolá, en respuesta a los disparos de Hezbolá contra territorio israelí", señalaba un comunicado de la oficina del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, difundido el domingo. En una publicación en redes sociales, las IDF añadieron que, antes de los ataques, se habían adoptado medidas para "mitigar el daño a los civiles".
En otra publicación, las IDF señalaron que los proyectiles de Hezbolá cayeron cerca de las localidades de Shomera y Shlomi, además de otros dos proyectiles que cruzaron hacia territorio israelí durante el fin de semana en el marco de los intentos continuados de causar daños a civiles israelíes.
Esta es la segunda oleada de bombardeos este fin de semana, después de que los ataques del sábado ya causaran al menos cinco muertos. Una persona murió en un ataque aéreo contra la localidad de Maarakeh, en el distrito de Tiro. Ali Badie, alcalde del municipio de Ar Rihan, falleció en el distrito de Jezzine y otras tres personas murieron en las localidades de Deir al Zahrani y Kafr Reman, en el distrito de Nabatieh.
El sábado, el Ejército israelí había advertido a los habitantes de 24 localidades y pueblos libaneses que abandonaran de inmediato sus hogares.
El presidente libanés recuerda que la unidad nacional es una necesidad existencial
El presidente libanés Joseph Aoun afirmó el sábado que el país se encuentra en una "encrucijada decisiva", con la opción de convertirse en "un Estado soberano que monopoliza las armas y defiende el imperio de la ley" o seguir siendo "rehén de la lógica de las milicias y de la cultura de la exclusión".
En un discurso con motivo del aniversario del asesinato en 1978 del exministro Tony Suleiman Frangieh a manos de facciones armadas, Aoun subrayó que la unidad nacional es una "necesidad existencial".
"Estamos en un momento que no admite ni lujos sectarios ni pulsos regionales", concluyó.
La prolongación de la escalada entre Israel y Hezbolá pone en peligro un posible acuerdo entre Washington y Teherán. El régimen iraní, principal valedor de Hezbolá, ha insistido en que cualquier pacto de alto el fuego entre Estados Unidos e Irán debe incluir también el fin de los ataques israelíes en Líbano.
La última vez que Israel atacó los suburbios de Beirut, hace una semana, Irán respondió con bombardeos sobre territorio israelí.
Hezbolá se sumó a los combates a comienzos de marzo, justo después de que el líder supremo iraní, el ayatolá Jamenei, fuera asesinado, lo que desencadenó una guerra más amplia en Oriente Medio.
Donald Trump ha afirmado en Truth que este tipo de ataque en Líbano no tendría que haber sucedido al estar tan cerca de firmar el acuerdo de paz.
Un acuerdo podría rebajar las tensiones en la región
Pakistán, mediador en el proceso, y el presidente estadounidense, Donald Trump, aseguran que Irán y Estados Unidos están más cerca que nunca de un acuerdo, cuya firma sería inminente este domingo.
Aunque el acuerdo no aborda las cuestiones más espinosas, como el programa nuclear iraní o sus activos congelados, establece un marco de 60 días para debates técnicos sobre esos asuntos que podría sentar las bases para una desescalada en Líbano.