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Los ataques cerca de la central nuclear de Zaporiyia alertan e indignan a la comunidad internacional

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Por Euronews en español
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Rusia asegura haber causado 200 bajas militares en su ataque en la región de Dnipropetrovsk
Rusia asegura haber causado 200 bajas militares en su ataque en la región de Dnipropetrovsk   -   Derechos de autor  Eurovision

La condena internacional es unánime tras el salvaje ataque con misiles perpetrado por Rusia contra una estación de tren en Chaplyne, en la región central ucraniana de Dnipropetrovsk. 

Los proyectiles impactaron no solo en algunos vagones de la estación, sino también en varias casas de los alrededores, y el número de víctimas mortales es incierto: desde Kiev hablan de 25 civiles muertos, entre ellos dos niños, y más de 30 heridos. Moscú por su parte asegura haber causado 200 bajas militares.

El ataque, sostiene el ministerio de Defensa de Rusia, fue contra un tren militar. Durante la jornada, informa el Kremlin, también habrían sido golpeados siete puestos de mando ucranianos y derribados ocho aviones de combate.

Desde la Unión Europea, el Alto Representante para Asuntos Exteriores, Josep Borrell, denunciaba lo ocurrido y prometía "rendición de cuentas para los responsables".

Alto riesgo en Zaporiyia

Michelle Bachelet, Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, hablaba por su parte de los evidentes riesgos que suponen estos ataques, teniendo en cuenta dónde tienen lugar:

"Seis meses después, los combates continúan, en medio de riesgos casi impensables para la población civil y el medio ambiente, ya que las hostilidades se desarrollan cerca de la central nuclear de Zaporiyia", recordaba Bachelet. "Pido al presidente ruso que detenga el ataque armado contra Ucrania. La central de Zaporiyia debe ser desmilitarizada inmediatamente".

Moscú y Kiev se acusan mutuamente de estar bombardeando los alrededores de la central, ocupada desde el pasado mes de marzo por las fuerzas rusas y, según el operador ucraniano Energoatom, ahora mismo "desconectada de la red por primera vez en su historia", después de que las líneas de comunicación resultaran dañadas.

Tanto desde la ONU como desde Francia instan a Rusia a permitir una inspección con el fin de evitar una tragedia de la que todos saldrían perdiendo.