La apuesta de Japón por el amoníaco para combatir los efectos del calentamiento global

Por Andrea Bolitho  & Euronews
La apuesta de Japón por el amoníaco para combatir los efectos del calentamiento global
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El sector naviero apuesta por el amoníaco como uno de los combustibles más prometedores del futuro, como parte de una combinación de energías más limpias. Es versátil y abundante, y se puede almacenar y transportar. Pero, para que el transporte marítimo con amoníaco se convierta en una realidad, tienen que ocurrir varias cosas. Euronews las descubre en un reportaje realizado para el espacio 'Green Japan'.

El sector del transporte marítimo es responsable de cerca del 3 % de las emisiones mundiales de CO₂. Un informe de la Agencia Internacional de la Energía, AIE, señala que, para alcanzar las cero emisiones en 2050, los combustibles basados en el hidrógeno, incluido el amoníaco, deberían representar el 30 % del combustible en el transporte marítimo.

No existe una solución milagrosa para los combustibles en este sector, con respecto a las cero emisiones de carbono, pero el amoníaco es más fácil de almacenar que su competidor ‘verde’, el hidrógeno, y también representa una forma más segura de transportar el propio hidrógeno.

La compañía naviera y logística japonesa NYK Lines junto con IHI Power Systems están desarrollando el primer remolcador del mundo que funciona con amoníaco.

"Tenemos que conseguir la neutralidad en carbono para 2050. Tenemos que eliminar la emisión de gases de efecto invernadero. El amoníaco es la solución más ventajosa porque, en primer lugar, supone cero emisiones, no emite gases de efecto invernadero, y ya contamos con cierta experiencia en el transporte de amoníaco", declara Yokoyama Tsutomu, director general de NYK Line Green Business Group.

Existen importantes desafíos con el amoníaco, ya que es tóxico para los seres humanos y para la vida acuática, ¿qué está haciendo NYK para acabar con estas preocupaciones?, quiere saber la periodista de Euronews, Andrea Bolitho.

"La seguridad es prioritaria, es nuestro elemento más importante, es fundamental. Lo que estamos haciendo actualmente es una evaluación física, que se lleva a cabo con el organismo gubernamental japonés, los guardacostas japoneses. Estamos identificando el posible riesgo, y también, ofreciendo la solución", afirma Yokoyama Tsutomu.

Fabricado a partir de hidrógeno y nitrógeno, el amoníaco ya se utiliza ampliamente como fertilizante, y en productos de limpieza, pero el proceso de producción actual dista mucho de ser limpio. En el Instituto de Energía Renovable de Fukushima, la empresa japonesa de ingeniería JGC, junto con el Instituto Nacional de Ciencia y Tecnología Industriales Avanzadas (AIST), utilizaron electricidad producida a partir de energías renovables para fabricar el llamado ‘amoníaco verde’.

Limpiar el proceso de producción de amoníaco podría tener importantes beneficios. JGC planea construir una planta química ‘verde’ en la región de Fukushima, para aprovechar al máximo la energía renovable producida localmente, como parte del esfuerzo para reducir el CO₂ que actualmente produce el amoníaco, y con el tiempo, ir más allá.

"La cantidad de CO₂ es del 1 al 2 % de las emisiones mundiales, pero el amoníaco puede utilizarse para otro sector, un nuevo mercado para la energía, la generación de electricidad, y el transporte marítimo... por lo que podemos reducir una enorme cantidad de CO₂, no solamente el 1 o el 2 % de las emisiones actuales, sino mucho más. Esperamos que sea entre el 10 y el 20 % de todas las emisiones de CO₂, porque se utiliza para el sector energético", señala Kai Mototaka, director de grupo de JGC Corporation.

Eso es, exactamente, lo que se proyecta en Hekinan. En una acción sin precedentes, JERA, el mayor generador de energía de Japón, desarrollará un proyecto en su central térmica de carbón, para utilizar un 20 % de amoníaco, con el objetivo de funcionar totalmente con amoníaco en 2050. Una vez en funcionamiento, la central producirá, aproximadamente, la electricidad necesaria para abastecer a la vecina ciudad de Hekinan, de unos 70 000 habitantes.

El amoníaco ya se utiliza en la central, por lo que los científicos han podido apoyarse en la tecnología y los conocimientos existentes. Sin embargo, será necesario crear una nueva cadena de suministro que utilice el amoníaco tradicional junto con la captura de carbono, el llamado ‘amoníaco azul’.

"Tenemos que crear una nueva cadena de suministro fuera de Japón. Estamos pensando en el ‘amoníaco azul’, y también desarrollaremos el ‘amoníaco verde’, pero el ‘amoníaco verde’ todavía está en fase de desarrollo, y su volumen es relativamente pequeño", indica Takahashi Kenji, director general de la sección de descarbonización de JERA.

El amoníaco tiene un gran potencial y, aunque siguen existiendo retos, como el coste, se espera que el precio de la electricidad renovable siga bajando, lo que convertirá al ‘amoníaco verde’ en un combustible limpio y viable, para el futuro.