Newsletter Newsletters Events Eventos Podcasts Videos Africanews
Loader
Encuéntranos
Publicidad

Las reuniones secretas entre la UE y EE.UU. sobre GNL ponen en duda las normas de transparencia

Acompañado por remolcadores, el buque metanero Hellas Diana transporta una carga de gas natural licuado.
Acompañado por remolcadores, el buque metanero Hellas Diana transporta una carga de gas natural licuado. Derechos de autor  AP Photo
Derechos de autor AP Photo
Por Leticia Batista Cabanas
Publicado
Compartir Comentarios
Compartir Close Button

La Comisión Europea estudia flexibilizar la normativa sobre emisiones de metano tras la presión de la industria gasista de Estados Unidos. Al menos dos reuniones clave celebradas en 2025 no fueron registradas oficialmente, lo que reabre el debate sobre la transparencia en las decisiones energéticas.

En 2020, la UE puso en marcha su Estrategia sobre el Metano, el primer plan integral para reducir las emisiones de este gas en los sectores de la energía, la agricultura y los residuos. Esta iniciativa culminó en 2024 con la adopción del Reglamento europeo sobre el metano (EUMR).

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

La normativa obliga a las empresas de combustibles fósiles que operan en la UE, así como a los importadores de gas, a monitorizar, informar y detectar fugas de metano a lo largo de toda su actividad y cadena de suministro. Con ello se busca reducir el desperdicio energético y garantizar que una mayor cantidad de gas llegue a los consumidores en lugar de liberarse a la atmósfera.

Sin embargo, documentos internos preparatorios y actas de reuniones, obtenidos en exclusiva por 'Euronews', apuntan a que estos estándares clave podrían modificarse próximamente. La posibilidad de revisarlos surge tras una serie de reuniones poco transparentes entre la UE y Estados Unidos, que podrían afectar a los objetivos europeos de sostenibilidad e independencia energética.

En 2025, responsables comunitarios mantuvieron varios encuentros con grandes productores de gas natural licuado (GNL), asociaciones del sector y representantes del Gobierno estadounidense. Un documento interno de marzo de ese año revela que la Dirección General de Energía (DG ENER) de la Comisión Europea se muestra dispuesta a revisar el EUMR tras la publicación del primer informe sobre intensidad de metano, previsto para 2028. Además, plantea colaborar directamente con los productores de GNL para abordar la aplicación práctica de la normativa.

Una solicitud de acceso a la información presentada por la ONG de investigación climática ARIA, y compartida con 'Euronews', desveló notas preparatorias para al menos dos funcionarios de la DG ENER antes de reuniones con grandes actores de la industria gasista estadounidense, incluida la Cámara de Comercio de Estados Unidos. Estos encuentros no se hicieron públicos.

El documento de preparación refleja una postura flexible por parte de la Comisión. En él se señala: "A partir de estos informes, la Comisión elaborará un informe clave en el que analizará aspectos como la seguridad del suministro energético, la competitividad de la economía europea y las posibles distorsiones en los mercados globales y regionales". Añade además que, si se detectan problemas significativos, "la Comisión podrá proponer modificaciones del Reglamento".

Un correo posterior de la alta funcionaria Cristiana Lobillo Borrero a la comisaria de Energía, Ditte Juul-Joergensen, incluye un resumen en el que se califica la reunión como un "primer contacto satisfactorio con empresas estadounidenses sobre el Reglamento del metano".

Las compañías estadounidenses calificaron la normativa europea como compleja y señalaron dificultades para su cumplimiento, especialmente en lo relativo al seguimiento de emisiones en el sistema gasista de Estados Unidos. Asimismo, plantearon la posibilidad de establecer un sistema de equivalencia por país.

Presión desde Estados Unidos

El metano es un potente gas de efecto invernadero responsable de cerca de un tercio del calentamiento global actual. La estrategia europea lanzada en 2020 busca reducir de forma significativa estas emisiones mediante mayores exigencias de control, detección de fugas y transparencia.

El reglamento también afecta al gas importado, ya que obliga a las empresas que introducen combustibles fósiles en la UE a proporcionar datos detallados sobre las emisiones a lo largo de toda la cadena de suministro.

Estos requisitos complican las exportaciones de GNL estadounidense, que aumentaron tras la sustitución del gas ruso por parte de la UE después de la invasión de Ucrania. Desde Washington se advierte de que estas normas podrían frenar las exportaciones si no se reconoce la equivalencia de su regulación.

En octubre de 2024, el Departamento de Energía y la Agencia de Protección Ambiental (EPA) solicitaron a la UE iniciar un proceso de "equivalencia" para facilitar el cumplimiento de las normas europeas. Paralelamente, la Administración Trump retrasó o debilitó regulaciones nacionales sobre metano.

Falta de transparencia

El proceso ha estado marcado por críticas a la falta de transparencia. La Comisión Europea no habría cumplido plenamente con las normas que obligan a registrar las reuniones entre altos cargos y grupos de interés, incluyendo detalles como la fecha, los participantes y un resumen.

A principios de 2025, responsables comunitarios se reunieron con representantes del sector del GNL estadounidense en un encuentro calificado como "exitoso", pero que no fue incluido en el registro oficial. Además, se rechazaron solicitudes de acceso a documentos alegando que su publicación podría perjudicar las negociaciones.

Los documentos internos revelan una reunión en marzo de 2025 en la que participaron la DG ENER, empresas como ExxonMobil, Venture Global y Excelerate Energy, así como la Cámara de Comercio de Estados Unidos y altos funcionarios de la Comisión. Pese a la presencia de lobistas registrados, este encuentro tampoco fue incorporado al registro de transparencia. Consultada por 'Euronews', la Comisión Europea declinó hacer comentarios.

Las notas sugieren además que Bruselas estaría dispuesta a adaptar la normativa mediante legislación secundaria y a mantener un diálogo con los actores estadounidenses para facilitar su aplicación.

Dependencia energética y negociaciones

Se desconoce el estado actual de las negociaciones. Las solicitudes de ARIA para acceder a más documentos han sido rechazadas, al considerar que su divulgación podría afectar a las conversaciones en curso.

En septiembre de 2025, la Comisión presentó Europa como un mercado estratégico para el GNL estadounidense durante un acto en Washington. Según las notas internas, la comisaria Ditte Juul-Joergensen describió la UE como un "mercado premium", destacando su infraestructura y estabilidad regulatoria.

Pese al debate sobre la independencia energética, la UE sigue dependiendo en gran medida del gas estadounidense. En agosto de 2025, ambas partes acordaron ampliar las exportaciones energéticas, con importaciones previstas de unos 250.000 millones de dólares anuales, a la espera de la ratificación del Parlamento Europeo.

Un análisis de enero de 2026 apunta a que Estados Unidos podría suministrar hasta el 40% del gas y GNL de la UE en 2030, lo que podría entrar en conflicto con la estrategia REPowerEU, orientada a diversificar proveedores y reducir el uso de combustibles fósiles.

"Debilitar el EUMR sería muy negativo. Es una normativa clave que limita las fugas de metano, un gas con un impacto 80 veces superior al CO2", señaló Esther Bollendorff, coordinadora de política de gas en la red Climate Action Network.

Ir a los atajos de accesibilidad
Compartir Comentarios

Noticias relacionadas

Trump amenaza con "volar por completo" el mayor yacimiento de gas de Irán si vuelve a atacar el GNL de Qatar

¿Puede el giro al GNL liberar a la UE de su dependencia energética o agravar su vulnerabilidad?

Qué países de la UE están más expuestos al corte de suministro de GNL