Una mayoría cualificada de los ministros de Energía de los 27 da validez a la decisión adoptada por los jefes de Gobierno el año pasado, pese al veto de Hungría.
Los Estados miembros de la Unión Europea -a nivel ministerial- han dado este lunes su aprobación definitiva a la prohibición de las importaciones de gas ruso a partir de 2027. La legislación prohíbe nuevos contratos de gas ruso y exige la eliminación progresiva de los ya existentes.
De los 27 secretarios de Estado y ministros que representan a los gobiernos nacionales, 24 han votado a favor, Hungría y Eslovaquia en contra y Bulgaria se ha abstenido. La legislación se ha adoptado por el procedimiento legislativo ordinario, en el que basta una mayoría cualificada entre los gobiernos. Una minoría de bloqueo tiene que conformarse por al menos 13 países, o cuatro países que representen el 35% de la población de la UE.
Según la ley, los Estados miembros deben dejar de importar gas natural licuado (GNL) ruso a finales de 2026, mientras que el suministro de gas por gasoducto debe cesar el 30 de septiembre de 2027. En determinadas condiciones, este plazo puede ampliarse hasta el 1 de noviembre de 2027 si un país es incapaz de reponer sus reservas con fuentes alternativas de gas antes del invierno de 2027.
El Gobierno húngaro ha emprendido acciones legales ante el Tribunal de Justicia de la UE para que se anule la prohibición, ya que considera que podría tener un impacto negativo en la seguridad energética y la economía de Hungría. "La aceptación, aplicación y cumplimiento de este dictado de Bruselas por parte de Hungría es imposible", declaró en diciembre el Ministro de Asuntos Exteriores, Péter Szijjártó, después de que las instituciones de la UE alcanzaran un acuerdo sobre el llamado plan RepowerEU.
El Consejo Europeo (conformado por jefes de Gobierno) ya había declarado en marzo de 2022 que la Unión Europea pondría fin gradualmente y lo antes posible a su dependencia de las importaciones de gas, petróleo y carbón rusos.