En un contexto de tensiones energéticas mundiales, los líderes europeos reclaman a los Gobiernos e inversores que aceleren la reactivación de la energía nuclear civil.
Emmanuel Macron abogó el martes por reactivar el sector de la energía nuclear civil, que considera un pilar para su soberanía energética en un tenso contexto geopolítico de subida de los precios de los hidrocarburos, un mensaje al que no dudó en sumarse la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen.
Al inaugurar en París una cumbre internacional sobre el futuro de este sector, el presidente francés subrayó que la dependencia de los combustibles fósiles importados podría convertirse en un factor de vulnerabilidad.
En su opinión, la energía nuclear es, por el contrario, un "factor de independencia", mientras que los hidrocarburos pueden convertirse a veces en un instrumento de "presión, o incluso de desestabilización".
"La energía nuclear es la clave para conciliar la independencia y, por tanto, la soberanía energética; la descarbonización y, por tanto, la neutralidad en carbono de aquí a 2050; y la competitividad y, por tanto, la creación de empleo para nuestras economías", declaró Macron ante unos cuarenta representantes gubernamentales reunidos en esta segunda cumbre dedicada a la reactivación del átomo.
Esta reunión se produce en un momento en que la guerra en Oriente Medio ha hecho que los precios del petróleo y del gas vuelvan a dispararse, sirviendo de recordatorio, como tras la invasión rusa de Ucrania en 2022, de la fragilidad de los países fuertemente dependientes de las importaciones de combustibles fósiles.
Macron también instó a los actores públicos y privados a aumentar sus inversiones en este sector, que calificó de "verdadero sector de futuro". "Todos los actores públicos y privados deben aportar su granito de arena para seguir movilizando las inversiones", declaró, haciendo un llamamiento a las instituciones financieras para que apoyen en mayor medida los proyectos más arriesgados.
En este contexto, el jefe de Estado francés anunció financiación adicional para dos proyectos franceses: Calogena, un pequeño reactor modular, y Jimmy, un microrreactor de fisión.
Macrón lamentó que Francia siga dependiendo parcialmente de Rusia para determinados suministros relacionados con la industria nuclear. El jefe de Estado también se refirió a la situación en Ucrania, recordando la ocupación por parte de Rusia de la central nuclear de Zaporiyia.
Apoyo de la Comisión Europea
Por su parte, Von der Leyen, la presidenta de la Comisión Europea, también se pronunció a favor de la energía nuclear civil. Afirmó que reducir el papel de la energía nuclear en algunos países europeos había sido un "error estratégico".
La Comisión Europea también anunció una garantía de 200 millones de euros para apoyar la inversión en tecnologías nucleares innovadoras.
Interés renovado por el átomo
Esta cumbre, organizada en colaboración con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), se celebra en un contexto especial. El año 2026 marca a la vez el 15ᵉ aniversario del accidente de Fukushima en Japón y el 40ᵉ aniversario de la catástrofe de Chernóbil en Ucrania.
La cumbre, que sucede a una primera edición organizada en Bruselas en 2024, contó con la participación de unos cuarenta países, así como de varias organizaciones internacionales. Rusia, uno de los principales actores del sector, no fue invitada debido a la guerra en Ucrania.
La cumbre fue brevemente interrumpida por dos activistas de Greenpeace, que desplegaron una pancarta en la que se leía "la energía nuclear alimenta la guerra de Rusia", mientras el presidente francés daba la bienvenida a los invitados.
Al mismo tiempo, el aumento de los precios de la energía sigue siendo una de las principales preocupaciones. Los ministros de Energía del G7 se reunieron el martes por la tarde en la sede de la Agencia Internacional de la Energía.