Guerra de carteles contra el sector automovilístico y su impacto medioambiental

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Por Hans von der Brelie
Uno de los carteles de la firma Toyota boicoteados en Bruselas.
Uno de los carteles de la firma Toyota boicoteados en Bruselas.   -  Derechos de autor  euronews

Una campaña de cartelería contra los coches de gran consumo ataca a la industria automovilística. Varias ciudades europeas han visto como carteles publicitarios de vehículos se convertían en ácidas críticas. En Bruselas, el sabotaje ha coincidido con la celebración del Salón Internacional del Automóvil.

"Estos carteles que promocionan vehículos de gran tamaño en Bruselas, no mencionan el impacto climático. Es muy sencillo. Se añade el coche y el mensaje climático, y es.... los franceses lo llaman secuestro, del anuncio original", explica el activista Tona Merriman, del grupo ecologista Brandalism. Merriman mantiene que "Toyota y BMW utilizan hábiles campañas de marketing para promocionar modelos SUV sobredimensionados que atascan los barrios. Los SUV eléctricos no son la solución: son demasiado grandes para la mayoría de las plazas de aparcamiento y su parachoques altos y su peso excesivo suponen un mayor riesgo para los peatones, especialmente los niños, implicados en atropellos”

La acción ha sido organizada por Extinction Rebellion, junto a los grupos Subvertisers International y Brandalism. Han aparecido más de 400 vallas publicitarias falsas en Londres, Berlín, Fráncfort, París entre otras ciudades. Los activistas piden una política más firme para regular la publicidad de productos perjudiciales para el medio ambiente.

En el sector del transporte, hasta ahora, sólo se ha conseguido una pequeña reducción de emisiones de CO2. Las estadísticas hablan por sí solas.

Las vallas publicitarias “secuestradas” en toda Europa ponen de relieve lo que los grupos ecologistas consideran anuncios engañosos y las agresivas tácticas de presión utilizadas por Toyota y BMW. En 2022, Toyota fue clasificada por InfluenceMap como la 10ª peor empresa del mundo por sus actividades de presión contra el cambio climático, la peor clasificación para cualquier fabricante de automóviles, seguida de BMW, que ocupó el 16º lugar.

A pesar de que los anuncios de Toyota y BMW hacen hincapié en su gama de vehículos eléctricos, ambos fabricantes siguen invirtiendo mucho en la venta de vehículos contaminantes con motor de combustión**. En 2021, sólo el 0,2% de los coches vendidos por Toyota eran eléctricos.**