Los movimientos de personal de EE.UU. desde la base de Al Udeid elevan el temor a un choque con Irán, según el profesor Ciencias Políticas, Mehran Kamrava. Teherán ha advertido a Doha y Riad de represalias contra objetivos de EE.UU.
La confirmación de Qatar de que algunos militares estadounidenses han sido desplazados fuera de la base aérea de Al Udeid como medida de precaución refleja la creciente inquietud en todo el Golfo ante la posibilidad de que las tensiones entre Washington y Teherán desemboquen en un conflicto abierto, según un destacado experto regional.
En declaraciones a 'Euronews', el profesor Mehran Kamrava, de la Universidad de Georgetown en Qatar, afirmó que la advertencia lanzada esta semana por el Ministerio de Asuntos Exteriores de Qatar, según la cual una escalada sería "catastrófica", es una evaluación certera de los riesgos que afronta ahora la región.
"Creo que es una evaluación correcta", dijo Kamrava. "Dada la cambiante naturaleza de las dinámicas geoestratégicas en la región, nos enfrentamos a un panorama muy complicado".
Qatar ha subrayado que los movimientos en Al Udeid, la mayor base aérea estadounidense de Oriente Medio, son preventivos y no apuntan a una amenaza inminente. Pero el politólogo señaló que el papel central de la base deja a Qatar especialmente expuesto si la crisis se agrava.
"Es extremadamente inquietante, especialmente para quienes estamos en la región", dijo. "Irán ha comunicado formalmente al Gobierno de Qatar y al de Arabia Saudí que atacará objetivos estadounidenses en esos países".
Irán y el "golpe más letal"
Kamrava afirmó que las opciones de Irán se han reducido tras el colapso de su llamado 'eje de resistencia', lo que empuja a Teherán hacia formas de represalia más directas. "Una de las cosas que hemos visto es que, ahora que el eje de resistencia de Irán ya no existe, los iraníes recurren a sus misiles balísticos", dijo. "Ya no pueden enfrentarse a los estadounidenses en alguna zona remota, atacarán directamente objetivos estadounidenses".
Advirtió que, si Estados Unidos atacara Irán, la cúpula iraní tendría muy poco margen político para no responder. "Políticamente, el Gobierno iraní sencillamente no puede permitirse no reaccionar", dijo Kamrava. "No puede soportar el coste político interno, de parecer incapaz de devolver el golpe".
Aludiendo a enfrentamientos anteriores, entre ellos la muerte en 2020 del general Qassem Soleimani y los ataques de junio de 2025 contra instalaciones nucleares iraníes, Kamrava señaló que las represalias han sido constantes. "No hay motivo para pensar que esta vez sería distinto", dijo. "Es más, los iraníes querrán demostrar que pueden asestar un golpe mucho más letal".
Las protestas adquieren vida propia
Kamrava señaló que las protestas, iniciadas por preocupaciones económicas y el desplome del rial, han evolucionado, alimentadas por la sobrerreacción del Gobierno y estímulos externos.
"Las protestas pueden adquirir vida propia", dijo. Aunque las manifestaciones progubernamentales ahora parecen más numerosas, añadió que "el sentimiento contrario al Gobierno y la indignación popular están muy extendidos en todo el país". Kamrava sostuvo que solo una evaluación sobria de las consecuencias podría evitar una escalada mayor.
"No se puede golpear a Irán y darlo por zanjado", advirtió. "Si se golpea a Irán, Irán atacará objetivos estadounidenses en la región. Esa es la realidad a la que deben enfrentarse los responsables".