La Casa Blanca confirmó los nombres que integrarán la Junta Ejecutiva encargada de supervisar Gaza tras el alto el fuego. El grupo incluye a Marco Rubio, Tony Blair y Jared Kushner, entre otros. La segunda fase del plan estadounidense prevé desarmar a Hamás y formar un Gobierno de tecnócratas.
La administración estadounidense presentó el viernes la composición definitiva de la Junta Ejecutiva que vigilará la gobernanza temporal de Gaza. Donald Trump presidirá personalmente este consejo, según informó la Casa Blanca en un comunicado oficial.
Entre los integrantes figuran Marco Rubio, secretario de Estado, Steve Witkoff, enviado especial, y Jared Kushner, yerno del presidente. También participará Tony Blair, ex primer ministro británico, en una decisión que añade un componente internacional al grupo. La lista se completa con Marc Rowan, director de Apollo Global Management, Roberto Gabriel, asesor presidencial, y Ajay Banga, presidente del Banco Mundial.
Cada miembro asumirá responsabilidades específicas que van desde el fortalecimiento institucional hasta la captación de inversiones y la reconstrucción del enclave. El búlgaro Nickolay Mladenov, excoordinador de la ONU para el Proceso de Paz en Oriente Medio, actuará como alto representante. Por su parte, el comandante Jasper Jeffers liderará la Fuerza Internacional de Estabilización, el contingente que debe garantizar la seguridad futura de Gaza.
Segunda fase: desarme de Hamás y Gobierno de tecnócratas
El anuncio llega después de que Washington presentara esta semana la segunda etapa de su plan para Gaza. Esta fase contempla la formación de un Gobierno de tecnócratas en la Franja y el desarme completo de Hamás. El nuevo ejecutivo gazatí, denominado Comité Nacional para la Administración de Gaza, estará compuesto por 15 miembros bajo el liderazgo del ingeniero Ali Shaaz.
La Junta Ejecutiva supervisará directamente este Gobierno, que según las estipulaciones estadounidenses debe estar integrado por palestinos sin vínculos con el grupo islamista. La condición principal es el desarme de Hamás como parte del acuerdo.
La primera fase del plan, iniciada en octubre, establecía el alto el fuego, la liberación de rehenes y la entrada de ayuda humanitaria. Sin embargo, cientos de palestinos han muerto por ataques israelíes desde entonces, según los datos disponibles. La fragilidad del acuerdo sigue siendo motivo de preocupación mientras avanza esta segunda etapa del proceso.