El líder del D66, Rob Jetten, pide reforzar la cooperación europea para garantizar la seguridad y la prosperidad, frente a la dependencia de Estados Unidos.
El político que encabeza las negociaciones para formar el próximo Gobierno de los Países Bajos advirtió el viernes de que las ambiciones territoriales del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre Groenlandia suponen una "llamada de atención" para Europa.
El líder centrista del partido D66, Rob Jetten, subrayó la necesidad de reforzar la cooperación europea para garantizar la seguridad y la prosperidad del continente, en lugar de seguir centrando el foco en Estados Unidos.
"Podemos seguir hablando y quejándonos de Estados Unidos, pero lo que deberíamos hacer en su lugar es asegurarnos de que se refuerza la cooperación europea, de que podemos garantizar la seguridad y la prosperidad de nuestros propios ciudadanos", declaró a la agencia de noticias Associated Press.
Jetten aseguró que, si llega al cargo, una de sus primeras decisiones será "hablar con mis colegas europeos para ver qué papel pueden desempeñar de nuevo los neerlandeses en el fortalecimiento de la cooperación europea".
No obstante, también recalcó que su intención es mantener una relación estrecha con Washington, "principalmente en temas de seguridad, la guerra en Ucrania, pero también a nivel económico, porque la economía neerlandesa y la estadounidense están muy, muy interrelacionadas".
Trump ha argumentado en repetidas ocasiones que Estados Unidos necesita Groenlandia —territorio autónomo de Dinamarca y miembro de la OTAN— para contrarrestar las amenazas de Rusia y China. La semana pasada, el presidente estadounidense descartó imponer los aranceles con los que había amenazado a ocho países europeos, entre ellos los Países Bajos, como parte de su presión para lograr un mayor control estadounidense sobre la isla.
Jetten hizo estas declaraciones después de que él y los líderes de otros dos partidos que formarán un Gobierno de coalición minoritario presentaran el viernes un documento político con sus prioridades para la próxima legislatura de cuatro años, tras las elecciones celebradas hace tres meses.
El apoyo a Ucrania
El plan contempla una inversión de miles de millones de euros en el Ejército neerlandés, así como el mantenimiento del apoyo a Kiev frente a la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia. "La lucha en Ucrania tiene que ver con la seguridad de toda Europa", señala el documento político, titulado 'Ponerse manos a la obra'.
"Así que continuamos con nuestro propio apoyo financiero y militar de varios años y seguiremos defendiendo el uso de los activos rusos congelados", añade el texto.
La coalición liderada por Jetten cuenta con solo 66 de los 150 escaños de la Cámara Baja del Parlamento, por lo que necesitará el respaldo de otros partidos para sacar adelante cada iniciativa legislativa. En la Cámara Baja están representados 16 partidos y bloques distintos.
"La tarea que tenemos ante nosotros es enorme, pero Países Bajos se ha hecho grande gracias a la colaboración", afirmó Jetten. "Nuestra historia demuestra que el progreso no se consigue solo, sino que se crea juntos". El Ejecutivo estará formado por el D66 de Jetten junto a dos partidos de perfil más conservador: los Demócrata-Cristianos y el Partido Popular por la Libertad y la Democracia.
Jetten ha liderado las negociaciones de coalición desde que su partido se impusiera por un estrecho margen en las elecciones celebradas a finales de octubre. Con 38 años, Jetten se convertirá en el primer primer ministro abiertamente gay más joven de los Países Bajos cuando él y los ministros de su Gabinete juren sus cargos ante el rey Guillermo Alejandro, previsiblemente a finales de febrero.
Desde la oposición, Jesse Klaver, líder del partido de centroizquierda Izquierda Verde–Los Verdes, que cuenta con 20 de los 150 escaños de la Cámara Baja, calificó la coalición minoritaria de "experimento arriesgado". Aun así, aseguró recientemente que mantendrá una política de "oposición responsable" y que buscará acuerdos con el nuevo Gobierno "no por nosotros mismos, sino para ayudar a los Países Bajos a avanzar".
Klaver advirtió, sin embargo, de que si el Ejecutivo quiere contar con su apoyo, "los planes tendrán que ser más sociales y más verdes". Por su parte, el Partido por la Libertad, de ultraderecha, liderado por el veterano legislador antiislamista Geert Wilders —segundo en las elecciones del 29 de octubre—, ha anunciado que no respaldará a la coalición.
A principios de mes, Wilders sufrió una importante escisión interna, después de que siete de sus diputados electos abandonaran el partido, descontentos con su estilo de liderazgo, para formar un nuevo bloque parlamentario.