Las intensas lluvias han provocado cortes de carreteras, alteraciones en el transporte ferroviario y un aumento significativo de los caudales de varios ríos. El Gobierno ha desplegado más de 10.000 efectivos y mantiene activados los dispositivos de emergencia.
Las intensas precipitaciones registradas en los últimos días en Andalucía han obligado al desalojo preventivo de al menos 11.000 personas, según el último balance ofrecido por la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero. Más de 3.000 se localizan en Jerez de la Frontera, en la provincia de Cádiz. Las lluvias, que han alcanzado hasta 600 litros por metro cuadrado en 48 horas en algunos puntos, han provocado el corte de cerca de un centenar de carreteras, la interrupción casi total del tráfico ferroviario y un aumento significativo del nivel de ríos y embalses.
La localidad de Grazalema ha quedado desalojada ante el riesgo de desprendimientos derivados de la presión del agua subterránea acumulada. Los pantanos se encuentran próximos a su capacidad máxima y varios ríos han superado sus niveles habituales de caudal.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha desplazado este viernes a las zonas afectadas tras el paso de la borrasca Leonardo y ante la llegada de un nuevo frente, denominado Marta. Sánchez ha sobrevolado en helicóptero algunos de los puntos más críticos de la provincia de Cádiz y ha visitado el puesto de mando avanzado situado en San Roque, en el Campo de Gibraltar.
Desde allí, ha señalado que la Administración General del Estado ha desplegado más de 10.000 efectivos en coordinación con la Junta de Andalucía y ha pedido a la población que siga las indicaciones de los servicios de emergencia. El presidente ha estado acompañado por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y el consejero andaluz de Emergencias, Antonio Sanz.
Las autoridades mantienen la atención en la evolución de los ríos, especialmente el Guadalquivir. Desde la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir se ha advertido de que la llegada de nuevas precipitaciones podría provocar un nuevo aumento del caudal durante el fin de semana, por lo que continúan activas las medidas de prevención.
Córdoba suspende el paso peatonal de un puente romano con un ojo en el Guadalquivir
Córdoba ha suspendido el paso peatonal por el puente romano ante el aumento del caudal del río Guadalquivir a su paso por la ciudad, según han informado fuentes de la Junta de Andalucía. El cierre ha sido ejecutado por los servicios de conservación de carreteras de la provincia, dependientes de la Delegación Territorial de Fomento, Articulación del Territorio y Vivienda, y la zona permanece acordonada. El Ayuntamiento prevé reforzar las medidas de seguridad con la instalación de elementos adicionales para impedir el acceso.
El alcalde de Córdoba, José María Bellido, ha señalado que la situación podría empeorar en las próximas horas debido a los desembalses pendientes y a la elevada saturación del terreno, que favorece la llegada de agua a arroyos y cauces principales. Las previsiones meteorológicas apuntan a la continuidad de las lluvias en la provincia durante los próximos días.
El caudal del río Guadalquivir continúa siendo uno de los principales focos de atención. El río se ha desbordado en la barriada de Alcolea, en las afueras de Córdoba, y en la capital, en el entorno del aeropuerto.
A su paso por la ciudad, el nivel del agua se sitúa cerca de los seis metros, muy por encima del umbral de aviso rojo por riesgo de inundación, fijado en 2,5 metros. La situación también afecta a Palma del Río y a otros municipios ribereños del tramo comprendido entre Villa del Río y Palma del Río, de este a oeste de la provincia.
Málaga descarta más desalojos en Benaoján
El Instituto Geológico mantiene el análisis de la situación en los municipios malagueños de Benaoján y Cortes de la Frontera, según ha informado el subdelegado del Gobierno en Málaga, Javier Salas. En Benaoján se ha procedido al desalojo de 180 vecinos de la barriada de La Estación y de una treintena de residentes del núcleo urbano, mientras los técnicos evalúan los efectos de la aparición de manantiales en algunas viviendas. Por el momento, no se prevén nuevas evacuaciones, aunque las autoridades siguen pendientes de la evolución meteorológica. Cortes de la Frontera presenta un escenario similar.
Salas ha señalado además que se está realizando un seguimiento continuo de la presa de Montejaque, que se encuentra en situación de vigilancia extrema debido al aumento de su nivel y a su antigüedad, cercana al siglo. Los técnicos han descartado inicialmente riesgos de desbordamiento o rotura, si bien mantienen el control por las características de la infraestructura.